IA será el próximo gran salto en pagos digitales: Visa
Rebeca Marín
La inteligencia artificial (IA) se perfila como la siguiente gran ola de transformación en el sistema de pagos, superando incluso al comercio electrónico y la banca móvil, afirmó Ryan McInerney, CEO global de Visa.
Durante la 89 Convención Bancaria, McInerney explicó que la industria financiera atraviesa un nuevo punto de inflexión: primero fue el comercio electrónico a finales de los noventa, luego la revolución móvil y ahora comienza una etapa marcada por agentes de inteligencia artificial capaces de comprar por los usuarios.
“La IA va a cambiar todo: cómo compramos, cómo elegimos y cómo pagamos”, sostuvo.
El CEO global de Visa describió un escenario en el que los consumidores dejarán de buscar productos en plataformas tradicionales para dar instrucciones directas a asistentes de IA.
Los usuarios podrán pedirle a su agente digital que compare opciones, encuentre el mejor precio, revise condiciones de entrega y ejecute la compra automáticamente con una credencial de pago segura.
En este nuevo entorno, el reto para empresas como Visa será construir una infraestructura de confianza para que esas operaciones se realicen con seguridad, trazabilidad y protección contra fraude.
“Si mi agente compra algo con Visa, yo tengo que saber que esa operación será segura y que, si hay un fraude o un problema, mi dinero estará protegido”, explicó.
McInerney destacó que México es uno de los mercados más relevantes para Visa en los próximos años, por su tamaño, nivel de sofisticación financiera y la oportunidad que representa el alto uso de efectivo en el país.
Señaló que México ha avanzado rápidamente en pagos sin contacto, pero aún enfrenta una brecha importante en digitalización.
“México es uno de los mercados más importantes para Visa porque es una economía grande, con consumidores sofisticados, pero donde todavía hay muchísimo efectivo”, comentó.
Como ejemplo del cambio reciente, destacó que los pagos contactless representaban cerca del 23 por ciento de las transacciones hace dos años y hoy rondan el 70 por ciento.
También mencionó que en la Ciudad de México ya es posible realizar pagos sin contacto en el Metro, lo que demuestra el potencial de esta tecnología.
El directivo insistió en que el futuro de los pagos no depende solo de la comodidad, sino también de la confianza. Aseguró que si los usuarios, comercios y bancos pierden confianza en la red, el sistema deja de funcionar.
Por ello, Visa ha dejado de verse solo como una empresa de tarjetas para convertirse en una compañía tecnológica centrada en pagos, identidad, seguridad y prevención de fraude.
Parte de esa estrategia incluye el desarrollo y compra de herramientas especializadas. McInerney mencionó que una proporción importante de los ingresos se reinvierte en ciberseguridad, protección de identidad y soluciones antifraude para los bancos.
McInerney también sostuvo que el dinero será cada vez más digital y programable, con pagos integrados en plataformas, dispositivos y agentes inteligentes.
Considera que esto impulsará una mayor competencia entre redes, cuentas, transferencias y nuevos esquemas de pago, obligando a todos los participantes a innovar con mayor rapidez.
Pese a ello, enfatizó que el principio seguirá siendo el mismo: que las personas puedan pagar con facilidad, seguridad y respaldo ante errores o fraudes.
“Tenemos que movernos rápido. La inteligencia artificial no es algo del futuro; ya está cambiando cómo opera el sistema financiero”, concluyó.

