13 octubre, 2026

Foro_Transformacion_Mexico-6Congreso de la Unión.- La baja del precio de las gasolinas, el alza salarial a los trabajadores del Estado de menores ingresos, la reducción de la deuda pública, son algunas de las muchas promesas que el presidente López Obrador ha dejado de cumplir.

Durante su discurso en el zócalo capitalino la noche del 1 de diciembre pasado, se comprometió a garantizar el presupuesto para las estancias infantiles.

Hoy vemos que prácticamente las borró de los programas sociales de la administración pública, simplemente por tratarse de un proyecto nacido durante la administración del presidente Felipe Calderón que, según él, le robó las elecciones en 2006.

Igualmente, prometió que los contratos de obra pública del gobierno federal contarían con la participación de la ciudadanía y de observadores de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), pero en la práctica ha hecho todo lo contrario, pues sus proyectos del Tren Maya y la Refinería de Dos Bocas, en Tabasco, no cumplen con estos compromisos y se apartan de las prácticas de transparencia y rendición de cuentas. En ambos casos hay una total opacidad.

Y ni de qué decir de las compras del gobierno que presentan los mismos vicios de las administraciones anteriores encabezadas por el PRI y el PAN.

Sobre los proyectos del Tren Maya y la Refinería de Dos Bocas, la Coparmex sostuvo que con las asignaciones directas de estas obras no se está cumpliendo con los compromisos asumidos por el presidente López Obrador, pues se apartan de las prácticas básicas de transparencia y cuentas claras.

Para el primer proyecto se informó que se otorgaron por asignación directa a tres empresas distintas: el estudio de costo-beneficio, el contrato de asesoría jurídica y el Plan Maestro.

En el caso de la refinería, que tendrá un costo aproximado de entre 120 mil y 160 mil millones de pesos, se anunció que la licitación para su construcción será restringida a cuatro empresas internacionales, mismas que han sido señaladas en otros países por estar involucradas en casos de corrupción y prácticas irregulares, como el pago de sobornos para conseguir contratos multimillonarios.

De acuerdo con el portal oficial Compranet, de los casi 30 mil contratos registrados con inicio de vigencia en este año, el 74.4 por ciento, es decir, 21 mil 758, se otorgaron de forma directa, o sea, sin licitación alguna de por medio.

Sólo en cinco mil 300 contratos, equivalentes a poco más del 18.1 por ciento del total, se han adjudicado a través de un proceso de licitación pública.

En el caso de contratos de obras públicas, con una inversión de tres mil 194 millones de pesos, casi la mitad de las asignaciones se han otorgado sin licitaciones abiertas.

Según el empresariado, estas prácticas, que se esperaba terminarían con el nuevo gobierno, se pueden encontrar también en Petróleos Mexicanos.

De acuerdo con cifras oficiales, en lo que va de la presente administración, la empresa lleva adjudicados sin licitar al menos siete contratos por cerca de dos mil 300 millones de dólares.

Es preocupante, porque para este año se planea la realización de 11 mil 319 licitaciones, por un monto superior a 104 mil millones de pesos, casi la cuarta parte de los recursos destinados a la paraestatal para este año en el Presupuesto de Egresos.

En su discurso del zócalo capitalino, López Obrador se comprometió a que las compras del gobierno se harían de manera consolidada, mediante convocatoria y con observación ciudadana y de la oficina de transparencia de la Organización de las Naciones Unidas. También mintió.

En el caso de las compras públicas, tampoco se están realizando de acuerdo con lo que se comprometió López Obrador.

La Coparmex citó como ejemplo la compra, a inicios del presente año, de casi 600 carros tanque para atender la crisis de combustible en el país, la cual se realizó sin el acompañamiento de observadores ciudadanos o de organismos internacionales. Se gastaron 85 millones de dólares sin licitación alguna.

Mientras que países como Honduras, Ghana, y Ucrania, posicionados por arriba de México en el Índice Global de Percepción de Corrupción 2018, están acompañándose por la ONU en sus licitaciones y compras públicas, en nuestro país nada indica una mejoría sobre los modelos de administraciones del PRI y del PAN.

Jesus.belmontt

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