La Barriada/Martín Aguilar/Cuentas claras, amistades largas
Tal para que a la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum no le salen bien las cuentas, ya que contrató dos empresas privadas para que cobren y administren los recursos de impuestos y contribuciones de la Ciudad de México.
Aprovechando que todo el mundo anda distraído con el covid-19, el gobierno capitalino publicó el jueves, en su Gaceta Oficial, que las empresas Business First Class BFC, SA de CV, y NCR Consulting, SC serán los nuevos cobradores para los contribuyentes.
No es que sea ilegal que la Tesorería contrate a particulares para perseguir a morosos, pues esa facultad se legalizó en el artículo 28 del reglamento de la Administración Púbica local desde 2002, cuando YSQ era jefe de Gobierno, por cierto.
El tema es que se publica cuando todo el mundo anda en otras cosas, como para que nadie se dé cuenta y no haya pataleos. Además, en medio de la sombra de corrupción en la 4T, acentuada por los negocios de la familia Bartlett.
Aunque Sheinbaum esté legalmente facultada para dejar en manos privadas la recaudación, manejo y administración de fondos provenientes de impuestos y contribuciones, como que el tema suena muy neoliberal, además de otros asegunes.
Primero, bien haría el gobierno capitalino, por aquello de la transparencia y la legalidad, en dar a conocer públicamente —sin esperar a que alguien lo solicite— quiénes son los dueños de ambas empresas y de a cómo fueron los contratos.
Porque no son unos cuantos centavitos los que van a manejar, sino el dinero de la ciudad con más presupuesto en el país, que no es cualquier baba de perico, dijeran las abuelas.
Y aunque la ley prevea sanciones a quien divulgue datos personales sin autorización, ambas empresas tendrán en sus manos los datos de todos los contribuyentes de la Ciudad de México, con todo lo que ello signifique.
Ya que los diputados del Congreso de la capital andan ansiosos por reiniciar sus insulsas sesiones, bien harían en pedir explicaciones a Claudia, para tranquilidad del respetable.
No vaya a ser que en adelante los contribuyentes tengan que estar aguantando amenazas telefónicas por atrasarse en alguna contribución, lo cual no sería descabellado ante la crisis económica que viene de la mano con la pandemia.
No hagas cosas buenas que parezcan malas; si no hay nada oculto bajo el sol, por qué hacer la publicación en fin de semana y cuando todo el mundo anda espantado por el covid-19; que Sheinbaum lo anuncie en su conferencia diaria y lo aclare.
¿Cuánto le costará a la ciudad haber contratado a estos dos nuevos cobradores, por ejemplo?
¿No que estatizar es lo de hoy en la 4T? Porque, aunque el acuerdo venga firmado por el tesorero Roberto Carlos Fernández, no se manda solo.

