La Barriada/Martín Aguilar/Al mejor cazador se le va liebre
Tal como impuso a la mala a Ernestina Godoy como su fiscal carnala, Claudia Sheinbaum busca que una vez más sus diputados violan la ley para que le concedan ahora a un auditor carnal, y con ello completar su círculo de poder e impunidad.
Aunque Godoy no cumplía con lo marcado por la flamante Constitución Política de la Ciudad de México, la jefa de Gobierno hizo que los diputados de Morena y rémoras que los acompañan hicieran de chicle los requisitos y confeccionaron un traje a la medida para su candidata.
Se suponía que la Fiscalía de la CDMX la tendría que encabezar alguien autónomo, pero Sheinbaum impuso a quien al inicio de la legislatura había encabezado a la bancada de Morena en Donceles, y después la Procuraduría de Justicia del DF.
Pues exactamente lo mismo, pero mejorado, quiere hacer ahora con la Auditoría Superior de la Ciudad de México, debido a la gran cantidad de recursos públicos que su gobierno ha desviado descaradamente a programas y acciones enfocadas a ganar votos el próximo 6 de junio.
Y es que ese organismo es el encargado de revisar las cuentas del gobierno, algo a lo que Claudia no se quiere exponer, pues difícilmente podría explicar muchas de las acciones que han significado erogaciones importantes para los impuestos de los capitalinos.
Como está visto que para ella y su partido la ley es lo de menos, a la jefa de Gobierno no le importa que tres de los aspirantes a auditores se hayan inscrito violando la convocatoria, sobre todo en materia de género, algo que le sigue fallando a Morena.
La convocatoria, aprobada por el Congreso local en febrero pasado, señala expresamente que se podrían registrar hasta 10 hombres y 10 mujeres, a fin de respetar la paridad.
Que los interesados deberían comprobar, entre otras cosas, un mínimo de cinco años de experiencia en materia de fiscalización, además de un prestigio intachable, grados académicos, bla, bla bla.
Para empezar, de los 19 aspirantes inscritos 13 son hombres y sólo seis mujeres, por lo que se supone que tres de ellos lo hicieron de forma extemporánea y tendrían que quedar fuera.
¿Pero qué creen?, pues que justamente quienes se incorporaron al último son a los que desde arriba están empujando para que puedan tomar las riendas de la ASCDMX, puesto que es vital para que los gobiernos eviten los inconvenientes de dar cuentas sobre su manejo financiero.
El gallo de Claudia es Edwin Meraz Ángeles, actual procurador fiscal, que ni cumplió en forma con su registro y tampoco reúne la experiencia necesaria para el cargo. Pero ya se vio que ésas son minucias para la jefa de Gobierno y su fracción, quienes pueden torcer la ley sin pestañear.
Por si falla, en la caja de bateo estaría Alonso Arrioja García, pieza del diputado José Luis Rodríguez, vicecoordinador de Morena en Donceles. Ambos coincidieron en el CEU universitario, por lo que traen historia detrás.
Tan revuelto está el asunto que hasta la xochimilca Donaji Olvera promueve a su exjefe Faustino Soto, que incluso como funcionario fue sancionado cinco veces por maleta.
Éste es un proceso viciado de origen, que confirma la calaña de morenos y sus gobiernos.


