Coordenadas Políticas/Martín Aguilar/Sin ton ni son
Una de las más fuertes y que pondría en crisis la presente administración, es lo que circula en corrillos políticos desde hace varios días.
Se trata del secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O. Lo que circula es qué hay desacuerdo en destinar la estratosférica suma millonaria para la elección de los juzgadores.
Es evidente que no hay recursos para ese proceso, puesto que los organismos electorales han sufrido fuertes recortes durante los últimos procesos electorales.
Y hoy no habrá forma de organizar un proceso con menos de 13 mil millones de pesos. La presidenta Claudia Sheinbaum ya mostró su desacuerdo con ese monto.
Otra información que ha circulado, es la delicada posición en la que se encuentra el secretario de Economía y ex canciller Marcelo Ebrard.
Cómo experimentado político y fuerte aspirante presidencial sabe la crítica situación que enfrentará México con Estados Unidos y Canadá por las discrepancias respecto a la polémica reforma judicial.
Cómo se observa se trata de dos áreas prioritarias del gabinete presidencial para el desarrollo económico del país, desfalcado por el régimen de Andrés Manuel López Obrador.
Sin embargo, lejos de encauzar la ruta político económica, desde lo más alto del poder en México, no hay la intención de dar marcha atrás al despedazamiento del Poder Judicial.
Hay dos factores clave que juegan en contra del Poder Judicial: por un lado, los obradoristas cuidan a toda costa el legado del ex presidente.
Y por el otro, los claudistas no atinan a encontrar una ruta alterna, sin caer en contradicción con su líder moral de Macuspana.
Y mientras eso sucede, escala la crispación. El Poder Judicial se prepara para invalidar parte de la reforma impulsada por el Ejecutivo y aprobada sin chistar por el Legislativo. Se tiene previsto que ocurra mañana martes 5 de noviembre.

