Crearemos una ley para regularizar a más de dos millones de ambulantes en la CDMX: Diana Sánchez
Rebeca Marín
Durante este periodo legislativo “van con todo para que se apruebe una ley que regule a los comerciantes en el espacio público “tan solo en la Ciudad de México hay más de dos millones que trabajan en las calles”, manifestó la legisladora y Coordinadora de la Asociación Parlamentaria Mujeres por el Comercio Feminista e Incluyente, Diana Sánchez Barrios.
Aclaró que con este nuevo gobierno capitalino hay perspectiva de derechos humanos hacia las comunidades vulnerables”.
Asimismo, agregó; “esta lucha no va a parar. El abuso sistemático de anteriores gobiernos en contra de los comerciantes en el espacio público hizo mucho daño a millones de familias quienes sólo salen a las calles a ganarse unos pesos para poder sobrevivir.
“Hoy hay cambio de gobierno, hay diálogo, hay nueva perspectiva de derechos humanos. Yo confío en la Jefa de Gobierno, hay un proyecto de Ciudad en el cuál estamos incluídos todos”.
En ese sentido, Miguel Ángel Porrúa asegura que los comerciantes en la vía pública en su momento van a ser la base económica de este país.
Dichas declaraciones surgieron en el marco de la gira que llevará a cabo la representante popular, por las 16 alcaldías capitalinas en el que dará a conocer su libro “Una Rebelión de los marginados por la justicia social y la dignidad de su trabajo”.
En la demarcación Álvaro Obregón, Miguel Ángel Porrúa agregó; “este texto es una provocación para unirnos en bien de la población, que las autoridades regularicen a esos trabajadores que salen diariamente a ganarse la vida”.
En su intervención dijo “esta casa editora (Porrúa) lleva 44 años buscando nuevas brechas para ayudar al entendimiento de nuestro México”.
Por su parte, el maestro Isidoro Cisneros destacó la parte de los derechos sociales y la justicia social, de un modelo económico del bien común; “es una alternativa al modelo neoliberal, dado que hablamos de dos millones de personas en el comercio informal en la Ciudad”.
Resaltó que se trata de una genuina expresión de nuevos liderazgos de la sociedad civil, que son todos aquellos que no estén en la sociedad política, es decir los que están en la colectividad que actúan en beneficio de todas y de todos.
A finales del 2024 “el 50 por ciento de las personas económicamente activas estaban en el comercio informal, y se prevé que en los próximos años se eleve a un 61 por ciento dicha cantidad de personas, por lo que debe hacerse conciencia de este compromiso con el resto de los ciudadanos”.
Sánchez Barrios destacó que en su libro hay un tema muy importante: “El Capítulo de dignidad humana que aborda la discriminación de comunidades como la LGBTTTIQ+, de las personas de talla baja, de madres solteras, discapacitados, que difícilmente pueden acceder a un trabajo no se lo pueden perder los invito a leerlo”.
Además recordó que millones de personas se empleaban en el comercio informal, pero que durante la pandemia del Covid-19 se elevó esta cifra, “debido a mucha gente se quedó sin trabajo y tuvo que auto emplearse como repartidor, en las diversas plataformas digitales, y no le damos ese gran valor a estas grandes luchas.
Nos deben de reconocer todo lo que pasamos los anteriores años. Esas corretizas, el robo de nuestras mercancías, Diana Sánchez Barrios
Ante un auditorio lleno, en las instalaciones de una de las librería Porrúa, ubicada en la calle de la Amargura número 4 expuso: “actualmente hay proyecto de Ciudad, hay diálogo con las autoridades, propuestas, cabildeo, sobre las grandes necesidades para no permitir que se callen más los vendedores, porque estamos hablando de miles de familias”.
Por otro lado, dejó en claro que dicho texto debe servir para la investigación, para la academia debido a que en sus páginas van a encontrar referencias de más de 30 documentos internacionales sobre el tema.
Sostuvo que durante muchos años a los vendedores en el espacio público “nos han estigmatizado como ignorantes, nos discriminan, nos agreden verbalmente y en muchos casos nos llaman indígenas de forma peyorativa”.
Y recalcó que el libro “en su esencia tiene el camino de defender los derechos humanos de los sectores más vulnerables. Construirles un marco jurídico, así como velar por sus derechos humanos y espacios.
