9 junio, 2026

Empresarios piden pausar reforma laboral si no hay garantías claras

Rebeca Marín

La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) planteó pausar la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales si el entorno económico muestra signos de recesión o si no existen garantías para preservar el empleo formal.

“Si no existen garantías para el empleo formal y el entorno económico muestra signos de recesión, debe considerarse una pausa en la implementación de la estrategia”, afirmó el presidente nacional del organismo, Juan José Sierra Álvarez.

El líder empresarial aclaró que no se trata de rechazar la iniciativa, sino de exigir una implementación responsable, basada en evidencia y diferenciada por sectores.

“Nosotros no venimos a decir ‘no’. Venimos a decir ‘sí’, pero un sí acompañado de soluciones, de datos, de propuestas viables”, afirmó durante su participación en el Foro Laboral en Querétaro.

De acuerdo con Coparmex, más de 13.4 millones de personas laboran más de 40 horas a la semana en México, y más de la mitad de ellas lo hacen en micro, pequeñas o medianas empresas (MiPyMEs), de acuerdo con datos del propio organismo.

La confederación advirtió que una reforma precipitada podría provocar consecuencias adversas como el incremento de la informalidad, la pérdida de empleos y el aumento de precios.

Sierra Álvarez subrayó que una reforma de esta magnitud debe incorporar mecanismos que permitan reaccionar ante cambios drásticos en la economía nacional.

“Y si en algún momento las condiciones cambian drásticamente, por ejemplo, ante una recesión económica, ese mismo mecanismo debe permitir hacer una pausa, un ajuste o una adecuación temporal sin desviar el objetivo de fondo. No se trata de detener el avance, sino de protegerlo de retrocesos mayores”, expresó.

La reforma a la Ley Federal del Trabajo se perfila para ser votada en el Congreso de la Unión en septiembre próximo, tras la conclusión de una serie de foros organizados por el Legislativo.

En este contexto, Coparmex propuso que su implementación sea escalonada, con revisiones anuales dirigidas por un comité tripartito que incluya representantes del gobierno, trabajadores y sector empresarial.

Sierra insistió en que cualquier cambio legal debe considerar las limitaciones estructurales del tejido productivo nacional. Recordó que el 95% de las empresas del país son MiPyMEs, por lo que aplicar una reforma uniforme sin atender sus particularidades podría generar un efecto contrario al deseado: pérdida de empleos y debilitamiento del empleo formal.

“Instamos a que haya apoyos para las MiPyMEs, que generan el 65% del empleo. Que haya incentivos fiscales, como la deducibilidad total de prestaciones laborales. Que se revise el ISR y el subsidio al empleo, para que nadie pierda ingreso y nadie tenga que salir de la formalidad”, propuso el presidente del sindicato patronal.

En su posicionamiento, la Coparmex insistió en que es posible avanzar hacia una jornada laboral reducida sin desestabilizar el mercado laboral, siempre que se adopte un enfoque gradual, flexible y con medidas complementarias que permitan sostener el empleo y la productividad.

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