Encarecimiento de rentas desplazan comercios tradicionales en la Roma-Condesa y Juárez
Rebeca Marín
En 2025, la Ciudad de México registra un incremento promedio del 40 por ciento en rentas comerciales en zonas como Roma, Condesa y Juárez, nueve veces la inflación general (4.5 por ciento).
Ante este incremento, locales tradicionales enfrentan rentas promedio de 25 mil pesos al mes, cantidad que resulta impagable con los márgenes de utilidad de los negocios que son inferiores al 10% en giros populares, informó Ada Irma Cruz Davalillo, presidenta de la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo en Pequeño de la Ciudad de México (Canacope CDMX).
La líder Canacope indicó que los giros comerciales más afectados son los dedicados a la venta de alimentos básicos, como tortillerías y molinos. Indicó que tan solo en el primer trimestre de 2025 ha cerrado el 28% de los establecimientos, lo que representa la pérdida de 7,500 empleos.
Otro de los giros afectados por el encarecimiento de las rentas comerciales, son las fondas y comedores, los cuales reportan una reducción en sus operaciones de 35%, con pérdida de 12 mil puestos de trabajo.
También se han afectado misceláneas, talleres de reparación, peluquerías locales y lavanderías, que reportan cierres de entre 15 y 22% en zonas tensionadas.
Consecuencias económicas y sociales Ada Irma Cruz Devanillo, presidenta de Canacope CDMX indicó que los giros comerciales han sido reemplazados por otro tipo de negocios, como cafés boutique y coworkings que generan 60% menos empleos por local en comparación con los negocios tradicionales.
Otro de los giros afectados por el encarecimiento de las rentas comerciales, son las fondas y comedores, los cuales reportan una reducción en sus operaciones de 35%, con pérdida de 12 mil puestos de trabajo.
También se han afectado misceláneas, talleres de reparación, peluquerías locales y lavanderías, que reportan cierres de entre 15 y 22% en zonas tensionadas.
Consecuencias económicas y sociales Ada Irma Cruz Devanillo, presidenta de Canacope CDMX indicó que los giros comerciales han sido reemplazados por otro tipo de negocios, como cafés boutique y coworkings que generan 60% menos empleos por local en comparación con los negocios tradicionales.
Cruz Devanillo señaló que la rigidez en los usos de suelo limita la construcción de vivienda accesible en zonas de alta presión inmobiliaria.
“Actualmente, muchas colonias con riesgo de gentrificación tienen regulaciones que impiden desarrollos habitacionales de mediana densidad, lo que concentra la oferta en zonas periféricas, alejando a la población de bajos y medianos ingresos de centros urbanos con empleo y servicios”, indicó.
Señaló que favorecer desarrollos de alto costo en zonas céntricas, ya que los pocos proyectos aprobados, deben maximizar las ganancias para justificar los altos costos de suelo, reduce la base de consumidores locales, afectando la viabilidad de los negocios tradicionales que dependen de una población estable y con poder adquisitivo moderado.
Por lo anterior, indicó que para evitar la gentrificación en las colonias emergentes y preservar el comercio local es necesario permitir cambios de uso de suelo para vivienda accesible en zonas actualmente restringidas.
Consideró que estas viviendas accesibles deben cumplir ciertos requisitos, como ser un destino exclusivo para vivienda social o de interés medio, límite de rentas o precio de venta, reservar espacios comerciales para negocios tradicionales, incentivar la redensificación equilibrada en corredores con buena infraestructura y evitar la expansión descontrolada de la mancha urbana.
Actualmente, muchas colonias con riesgo de gentrificación tienen regulaciones que impiden desarrollos habitacionales de mediana densidad, lo que concentra la oferta en zonas periféricas, alejando a la población de bajos y medianos ingresos de centros urbanos con empleo y servicios, Ada Irma Cruz Devanillo, presidenta de Canacope CDMX.
Asimismo, propuso crear zonas de protección comercial y habitacional en barrios con riesgo de gentrificación, donde otorguen subsidios a rentas para comercios esenciales, como tortillerías, fondas y misceláneas.
Destacó que al mantener una base poblacional con necesidades cotidianas, los negocios de barrio conservarían su viabilidad.
Indicó que la falta de flexibilidad en el uso de suelo es un factor oculto detrás de la gentrificación y la desaparición del comercio tradicional. “Si el Bando 1 integrara mecanismos para permitir vivienda accesible en zonas estratégicas (no solo en periferias), se atacaría el problema de raíz: la escasez de opciones habitacionales para la población que sostiene la economía de barrio”.

