9 abril, 2026

Secretaría de Economía prevé afectaciones por aranceles a vehículos pesados

Rebeca Marín

La Secretaría de Economía reconoció que los aranceles de 25 por ciento a la importación de vehículos pesados fabricados en México, propuestos por Estados Unidos, tendrán repercusiones en el mercado y en la estructura de costos de la industria.

El subsecretario de Industria y Comercio, Vidal Llerenas Morales, explicó que la medida es preocupante porque, aunque no se prevén cierres de plantas en México, sí se esperan ajustes en líneas de producción.

“Seguramente habrá afectaciones en el mercado. Difícilmente veremos que alguna empresa cierre, porque la productividad de este lado, en mano de obra y logística, es mayor”, dijo Llerenas al término de su participación en la Convención Nacional de Canacar 2025.

El funcionario recordó que en el caso de los aranceles aplicados previamente a vehículos ligeros no hubo salidas de empresas, aunque sí reubicaciones de líneas de producción, y que con los camiones pesados podría ocurrir algo similar.

Subrayó que al menos 70 por ciento del contenido de un vehículo pesado fabricado en México proviene de la región de Norteamérica, lo que refleja el nivel de integración productiva ahora en riesgo.

Francisco Cervantes, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), advirtió que esta medida representa un golpe a la integración regional y reiteró que México y Estados Unidos no compiten entre sí, sino que se complementan.

"Más allá de eso, estamos muy bien integrados en todos los sectores productivos".

Cervantes informó que una delegación empresarial y gubernamental viajará a Washington del 20 al 22 de octubre para reunirse con congresistas, funcionarios y representantes de la iniciativa privada estadounidense, con el fin de exponer los riesgos de la medida y plantear alternativas.

Agregó que entre las estrategias se contempla incrementar el contenido nacional en la producción de vehículos pesados, lo que reduciría la exposición del país a
restricciones arancelarias.

Rogelio Arzate, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), coincidió en que el nuevo impuesto tendría un efecto inmediato en la estructura de costos y se sumaría al impacto de aranceles previos.

Explicó que, aunque hasta ahora no se han registrado pérdidas de empleo ni cierres de plantas, el riesgo principal radica en el encarecimiento de las unidades nuevas, lo que afectaría la competitividad de México frente a otros mercados.

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