México ya tiene una ruta clara para la primera reunión del T-MEC: Ebrard
Rebeca Marín
México llegará a la primera ronda de conversaciones rumbo a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) con una ruta definida y un amplio respaldo de los sectores productivos del país.
Así lo sostuvo el titular de la Secretaría de Economía, Marcelo Ebrard, al presentar los resultados de la consulta pública nacional sobre el acuerdo comercial, ejercicio que servirá como base para la posición mexicana en el arranque formal de las negociaciones con Estados Unidos la semana del 16 de marzo.
“El T-MEC es el piso. Lo que sigue es cómo fortalecemos a Norteamérica para competir mejor”.
Afirmó que la hoja de ruta de México parte de una premisa central, y es que el tratado debe fortalecerse, no rediseñarse, y menos aún someterse a revisiones anuales que generen incertidumbre para la inversión y las cadenas de suministro regionales.
“Pensar en una revisión anual es el peor escenario. No consideramos que esa sea una salida inteligente para Norteamérica”, advirtió Ebrard.
A su juicio, abrir cada año la discusión sobre las reglas básicas del acuerdo sería una desventaja autoinfligida frente a economías asiáticas que avanzan con mayor rapidez, certidumbre y estabilidad regulatoria.
“No nos podemos dar el lujo de introducir elementos estructurales de incertidumbre en las relaciones entre los tres principales socios, cuando estamos compitiendo con países con niveles de certidumbre muy elevados”, dijo.
El documento realizó una consulta en los 32 estados del país, con 30 sectores económicos, además del movimiento obrero y el sector agropecuario, en lo que calificó como el ejercicio más amplio de este tipo realizado hasta ahora.
Los resultados mostraron un respaldo mayoritario al acuerdo. De acuerdo con Ebrard, 78.5 por ciento de los participantes se pronunció a favor de que el tratado se mantenga y se renueve.
“México tiene un consenso muy claro y es que este tratado permanezca. Ha sido positivo para nosotros”, sostuvo.
Por su parte, el subsecretario de Industria y Comercio, Vidal Llerenas Morales, señaló que el balance general del T-MEC es favorable porque ha permitido consolidar a América del Norte como una plataforma productiva integrada.
“Existe un consenso entre empresas de los tres países en torno a la utilidad del tratado como una región económica, no solamente comercial, sino una región que puede competir con el resto del mundo por su integración”, afirmó.
Llerenas agregó que el tratado ya no debe entenderse únicamente como un instrumento comercial, sino como una arquitectura de competitividad regional.
“El tratado representa prosperidad económica, integración productiva y competitividad regional”, dijo.
Con base en los resultados de la consulta, México ya definió los temas que pondrá sobre la mesa en la primera ronda de conversaciones con Estados Unidos.
Ebrard y el subsecretario de Comercio Exterior, Luis Rosendo Gutiérrez, coincidieron en que la discusión arrancará con tres grandes ejes: reducir la dependencia regional respecto a Asia, revisar las reglas de origen y reforzar la seguridad de las cadenas de suministro.
“El primer tema de la conversación es cómo reducimos la dependencia de otra región del mundo. Eso no había estado así planteado en ningún otro comunicado”, subrayó Ebrard.
Puso como ejemplo la dependencia de Norteamérica en insumos estratégicos, como precursores farmacéuticos, componentes electrónicos y otros bienes críticos que hoy provienen mayoritariamente de Asia.
“No estamos hablando de cómo sacar ventaja en tomate o en carne, sino de qué vamos a hacer para reducir una dependencia del 90 por ciento en sectores esenciales”, explicó.
Rosendo Gutiérrez añadió que la región tiene una oportunidad concreta para sustituir parte de las importaciones asiáticas con producción norteamericana.
Sobre la relación con Canadá, Ebrard indicó que México iniciará conversaciones con ese país en mayo, en el marco de una visita empresarial que encabezará por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum.
“Siempre hemos dicho que nosotros estamos en favor de que el tratado siga teniendo sus características trilaterales”, señaló.
No obstante, reconoció que aún no se conoce con precisión el calendario de conversaciones entre Estados Unidos y Canadá, por lo que la primera etapa se concentrará en el diálogo bilateral.
“Hace un año muchos decían ¿habrá tratado? Y hoy ya estamos iniciando la primera ronda formal de conversaciones. Eso tiene que ver con una estrategia basada en sangre fría, precaución y administración del tiempo… Vamos bien y vamos a estar mejor”, concluyó el secretario.

