13 mayo, 2026

Familias pierden muebles y pertenencias tras desbordamiento de ríos en Azcapotzalco

Rebeca Marín

Las intensas lluvias que azotaron la noche del lunes al Valle de México reventaron la capacidad del Río Hondo y del Río de los Remedios en distintos puntos de Naucalpan, dejando calles convertidas en corrientes de agua sucia y decenas de viviendas inundadas en colonias ubicadas en los límites con Azcapotzalco, donde familias completas amanecieron entre lodo, basura y muebles inservibles.

De acuerdo con reportes del Ayuntamiento de Naucalpan, el caudal de ambos ríos alcanzó niveles críticos tras varias horas de lluvia continua, provocando escurrimientos y desbordamientos en zonas como Pastores, Las Armas, El Conde y el cruce de Periférico Norte con calzada 16 de Septiembre, uno de los puntos más conflictivos durante cada temporada de precipitaciones.

Vecinos relataron que el agua comenzó a subir de manera repentina hasta salir del cauce y correr con fuerza sobre calles y avenidas. En videos difundidos en redes sociales se observó cómo la corriente rodeó vehículos varados y avanzó entre vialidades completamente cubiertas por agua turbia.

En zonas como la calzada 16 de Septiembre el nivel del agua alcanzó cerca de 20 centímetros de altura, obligando a las autoridades a cerrar la circulación para evitar que automovilistas y peatones quedaran atrapados. La inundación colapsó la movilidad entre San Bartolo, Periférico Norte y la zona de El Toreo.

Mientras en Naucalpan continuaban las labores de monitoreo y desazolve, en Azcapotzalco las consecuencias quedaron expuestas desde la madrugada del martes. En la colonia San Pedro Xalpa, calles como Catarino Benavides y Liberato Lara amanecieron cubiertas por capas de lodo, basura y residuos arrastrados por la corriente.

Frente a las viviendas comenzaron a acumularse colchones empapados, refrigeradores inservibles, ropa contaminada, mesas destruidas y todo tipo de pertenencias echadas a perder por el agua negra que ingresó a las casas durante la madrugada.

Con palas, cubetas y escobas, vecinos intentaron sacar el lodo de sus viviendas mientras brigadas de la Marina, Protección Civil capitalina, personal de la alcaldía Azcapotzalco, SEGIAGUA y trabajadores de servicios públicos realizaban maniobras con vactors, pipas, excavadoras, grúas y camiones de basura para retirar toneladas de residuos y liberar las vialidades afectadas.

“A un vecino se le rompió la barda. La presión le rompió el zaguán, salió su camioneta y le pegó a otro carro”, relató Leticia, habitante de la zona afectada.

Los vecinos también señalaron que una de las posibles causas que agravó la emergencia fue que las compuertas del Vaso Regulador El Cristo no fueron abiertas a tiempo, situación que habría permitido que el nivel del agua aumentara rápidamente hasta salirse del cauce.

“Se escuchó un trancazo y mi hija salió a ver qué pasaba. Me dijo: ‘mamá, se desbordó el río’. En menos de cinco minutos entró el agua y subió muy rápido”, contó María Helena mientras limpiaba el interior de su vivienda cubierta de lodo.

Entre los casos más complicados estaba el de Eva, de 41 años, quien además de sostener económicamente a su familia cuida a su hijo de 10 años con autismo y a su padre de 82 años diagnosticado con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC). La inundación destruyó muebles y objetos indispensables para el día a día de su familia.

“Me preocupan más las cosas de mi hijo porque con todo lo que pasó está muy alterado”, explicó.

En Azcapotzalco, personal de la alcaldía realizó censos casa por casa para identificar a las familias afectadas y gestionar apoyos para quienes perdieron muebles, electrodomésticos y pertenencias tras el desbordamiento.

Mientras las cuadrillas continuaban retirando toneladas de lodo y basura de las calles, decenas de familias seguían vaciando sus casas y tratando de rescatar lo poco que no quedó destruido por el agua negra. Entre paredes húmedas, muebles echados a perder y el olor a drenaje que permanecía en varias viviendas, vecinos advirtieron que el temor ahora es que otra lluvia vuelva a desbordar el río y termine de arrasar con lo que apenas comenzaron a recuperar.

Vecinos del Río de los Remedios en Naucalpan, sufrieron afectaciones por las lluvias donde el agua volteó un puente peatonal, arrastró basura y lodo a sus calles y hogares.

En la colonia San Bartolo se vivieron momentos de tensión el día lunes, pues la gran cantidad de agua superó el nivel usual y subió al paso peatonal de los habitantes de la zona.

A su paso se volteó el puente que conecta la parte más cercana a la Av. 16 de septiembre, lugar por donde los habitantes transitan para no dar mucha vuelta y llegar a periférico donde pasa el transporte público.

“Si, ayer en la noche que estábamos en la casa de allá se escuchaba como daba vueltas y se azotaba el puente, usted hubiera venido en la mañana para que viera cómo no podía uno ni pasar” recordó un vecino cercano al puente.

Por la mañana se congregaron con barretas, lazos y gatos hidráulicos para devolver el puente a su lugar, sin embargo, este ya no pudo volver a su forma original, los fierros quedaron doblados.

Al recorrer el espacio donde caminan diariamente niños, adultos y abuelitos, se comentó que esta situación no es inusual en esta época, ya que todos los años están expuestos a lo mismo y que al no ser tema municipal, los procesos suelen tardar más.

Cerca del puente hay una estación de CONAGUA, donde el trabajador que vigila el nivel del agua ya había dado aviso a las autoridades, pero que no hay certeza del momento en el que atiendan la situación.

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