Investigan a Grupo de Seguridad Privada PRYSE por presuntas irregularidades
Rebeca Marín
El contrato celebrado entre el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y la empresa Grupo de Seguridad Privada PRYSE de México S.A. de C.V. se encuentra bajo el escrutinio directo de los órganos de control debido a que la firma cuenta con antecedentes de sanciones administrativas dentro del registro de proveedores gubernamentales.
La adjudicación de este convenio de vigilancia es vigilada de cerca por el sector público, ya que la compañía acumula observaciones y penalizaciones previas emitidas por las autoridades fiscalizadoras durante sus gestiones operativas en otras dependencias del Gobierno Federal.
De acuerdo con los registros oficiales de contratación pública, Grupo de Seguridad Privada PRYSE de México S.A. de C.V. consolidó un esquema de proveeduría recurrente en administraciones anteriores. La empresa prestó servicios de vigilancia y protección para el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO).
Estas operaciones clave se realizaron durante el periodo en que Javier Tapia se desempeñaba como funcionario en la administración y dirección de los recursos de ambas instituciones. Diversos análisis de fiscalización señalan que fue precisamente bajo esta gestión temporal cuando la firma expandió significativamente su presencia en el mercado de la seguridad institucional, obteniendo contratos de gran envergadura a pesar de los requerimientos y penalizaciones acumuladas en los archivos de la Secretaría de la Función Pública (SFP).
La normativa vigente en materia de adquisiciones, arrendamientos y servicios del sector público establece lineamientos estrictos sobre la elegibilidad de los contratistas, prohibiendo la asignación de recursos públicos a corporaciones que mantengan inhabilitaciones vigentes.
Por ello, la participación de PRYSE de México en los servicios del Politécnico Nacional pone de manifiesto la necesidad de revisar urgentemente los filtros de validación de la casa de estudios. Las observaciones documentadas ante el ISSSTE y la PROFECO no impidieron que la empresa se postulara en nuevos concursos, lo que evidencia ventanas de oportunidad en los padrones de proveedores institucionales que deben corregirse para asegurar los estándares legales y técnicos necesarios en el resguardo de las instalaciones educativas.
Actualmente, las autoridades encargadas de la transparencia y la rendición de cuentas mantienen bajo resguardo los expedientes de la licitación del IPN. La evaluación técnica y jurídica sobre el comportamiento contractual de la empresa permanece abierta a auditorías posteriores, con la finalidad de verificar si existieron omisiones en la entrega de documentación o si los mecanismos de control interno del Politécnico cumplieron rigurosamente con los protocolos correspondientes.

