1 julio, 2026

Martín Aguilar

La fotografía forense es identificada como el método de fijación del lugar de los hechos o del hallazgo. Se vale de la interacción de factores físico-químicos que se conjugan para lograr la reproducción de una parte de la objetividad, comúnmente en papel. Para el proceso judicial y para los órganos de investigación penal a nivel mundial, la fotografía ha mostrado tener un amplio espacio de acción

Durante la trasmisión de la Voz Judicial, conducido por Jadira Armendáriz, tuvo como invitado al Lic. Abraham Pérez Espinosa, Administrativo especializado adscrito al en el Departamento de Identificación del Instituto de Servicios Periciales y Ciencias Forenses

Pérez Espinosa señaló que la fotografía forense tiene fines de investigación, sirve como documento de consulta y registro de información para el área donde trabaja, es por eso que no se recrea en el morbo, no busca espectacularidad, tampoco se centra únicamente en el muerto, si lo hubiera.

Dijo que las imágenes informan sobre el lugar de Intervención ya que trata de obtener panorámicas generales de las zonas del lugar, que se complementan con otras fotografías de planos más cerrados. Los planos generales ubican el lugar al exterior o al interior, la presencia de paisaje natural o artificial, etc., y deben mostrar elementos significativos que sirvan como referencia inequívoca sobre el sitio del cual se trata.

El funcionario, aseveró que en los últimos años a muchos que trabajan en el Incifo, les atrae la fotografía, por lo que se ha convertido en el principal apoyo de la investigación en criminalística, al ser un recurso para obtener la máxima información en el menor tiempo, valiéndose de una amplia gama de técnicas especializadas, participando en la identificación de armas de fuego, casquillos, proyectiles, muertes violentas, robos, explosiones e incendios, colisiones de vehículos, examen de documentos dubitados y obviamente en la de personas, por mencionar algunos espacios en los que es requerida.

Aunque en el área de Fotografía Forense, en los últimos años, la fotografía se ha convertido en el principal apoyo de la investigación en criminalística, al ser un recurso para obtener la máxima información en el menor tiempo, valiéndose de una amplia gama de técnicas especializadas, participando en la identificación de armas de fuego, casquillos, proyectiles, muertes violentas, robos, explosiones e incendios, colisiones de vehículos, examen de documentos dubitados y obviamente en la de personas, por mencionar algunos espacios en los que es requerida, expresó.

Pérez Espinosa afirmó que fotografía forense presenta una versatilidad que permite registrar y conocer datos de personas, lugares u objetos que pasarían desapercibidos durante la observación a simple vista. De igual forma, sirve para complementar las descripciones escritas, como es el caso de los planos realizados por los criminalistas o arquitectos.

Aseguró que, el fotógrafo forense debe ser un especialista en la materia, su tarea es observar, enfocar y captar con su cámara cualquier indicio, por mínimo o insignificante que parezca. En consecuencia, el perito fotógrafo realizará las tomas que permitan ilustrar la forma gráfica del contenido de un dictamen.

Por lo que un profesional, como es perito forense sabrá cuál es el número de fotografías "necesarias" en cada lugar de intervención. Es un trabajo metodológico que requiere de un alto grado de observación y conocimientos forenses, balísticos y científicos.

Por lo que es necesario que los peritos cuenten con los kits necesarios para poder hacer la fijación de los indicios y lugares pertinentes de la investigación.

Actualmente se están utilizando cámaras de tecnología digital, que tienden a suplir a las convencionales, sustituyendo la película de celulosa por tarjetas de imagen. Uno de los inconvenientes de la fotografía digital es no alcanzar la calidad de las fotografías convencionales, así como tiene escaso valor probatorio en los casos periciales, puesto que las imágenes originales pueden ser manipuladas fácilmente con una computadora, lo cual no es posible hacer en los negativos fotográficos originales.

El Servicio Médico Forense del Incifo utiliza cámaras “Réflex" semiautomática, usando rollos fotográficos ASA 100 y contamos un Archivo fotográfico, contamos con negativos del año de 1999 a la fecha.

Agregó que, el fotógrafo forense realiza la secuencia fotográfica y video de las necropsias de todas y cada una de las necropsias de los cadáveres que ingresan al Servicio Médico Forense, por solicitud de la autoridad Ministerial.

En la fijación de la necropsia se debe particularizar cada caso, sin embargo, no se deberán de pasar por alto detalles como son la limpieza y una buena metodología que deje claramente establecidos los pasos a seguir para ilustrar, todas las lesiones, tanto externas como internas, así como las imágenes radiográficas que se le tomen al cadáver.

About The Author