ConComercioPequeño pide reforzar vigilancia; asegura que la Ley Seca no detiene venta ilegal de alcohol
Rebeca Marín
A unas horas de celebrarse el partido entre la Selección Mexicana e Inglaterra, representantes del comercio organizado criticaron que la Ley Seca solo se aplique a los establecimientos formales, mientras crece la venta informal de bebidas alcohólicas en la calle.
En entrevista para La Prensa, el presidente del Consejo para el Desarrollo del Comercio en Pequeño y la Empresa Familiar (ConComercioPequeño), Gerardo Cleto López Becerra, sostuvo que la problemática de la venta informal de alcohol agrava riesgos en eventos masivos.
Alertó que la falta de vigilancia y de operativos de seguridad efectivos ha generado la presencia de vendedores informales de bebidas alcohólicas en prácticamente todos los eventos masivos que se han llevado a cabo en los últimos meses en el corredor Zócalo-Paseo de la Reforma.
Al considerar que medidas como la Ley Seca tienen solo un efecto discursivo, Gerardo López señaló que en la realidad no se ha hecho nada por impedir el comercio de bebidas alcohólicas en vía pública.
“Esto de la Ley Seca solamente sirve para el discurso político de un gobierno que no ha logrado implementar protocolos de protección civil efectivos y ahí está el resultado de la ineficacia de las autoridades”, afirmó al lamentar el fallecimiento de cuatro personas.
El dirigente señaló que, durante concentraciones masivas, cualquier persona puede adquirir bebidas alcohólicas de bajo costo para revenderlas de manera ilegal, incluso productos adulterados que representan un riesgo para la salud de los asistentes.
“El ambulantaje sigue vendiendo bebidas alcohólicas, incluso adulteradas, aguardiente, alcohol industrial rebajado o cerveza adulterada. La Ley Seca no sirve cuando no hay vigilancia para evitar la venta clandestina en la calle”, expresó.
López Becerra consideró que el crecimiento del comercio informal ha convertido esta actividad en un importante poder económico, mientras las autoridades carecen de capacidad para controlar la venta irregular durante eventos de gran afluencia.
Asimismo, responsabilizó a la falta de planeación en los dispositivos de seguridad por los incidentes registrados recientemente durante celebraciones multitudinarias.
“Son festejos organizados y convocados por el gobierno que terminan saliéndose de control. Tenemos un gobierno improvisado en materia de protocolos de seguridad“, sostuvo.
López Becerra recordó que, de acuerdo con los resultados del sondeo “Impacto del Mundial en las ventas del comercio en pequeño”, los comerciantes consultados por la organización ya habían manifestado su preocupación por las insuficientes medidas de prevención y seguridad.
“Los comerciantes nos dijeron que los protocolos de seguridad no garantizaban la seguridad en los festejos y que estos eventos excesivos ponían en riesgo a la población y ahí están los lamentables resultados”, señaló.
También advirtió que la instalación de vallas y el manejo inadecuado de las concentraciones humanas incrementan el riesgo de estampidas y asfixias por compresión.
“Cuando se generan verdaderas olas humanas puede provocarse una estampida y la gente ya no encuentra salida. Es un mal manejo de multitudes“, indicó.
En materia económica, Gerardo López Becerra aseguró que los beneficios derivados de los eventos deportivos y festejos no han llegado de manera generalizada al pequeño comercio, pese a las estimaciones oficiales sobre una importante derrama económica.
De acuerdo con la encuesta realizada por ConComercio, más de la mitad de los comerciantes consultados reportaron que estos eventos no incrementaron sus ventas, mientras que algunos establecimientos incluso registraron disminuciones. Los principales beneficios, explicó, se concentran en grandes cadenas comerciales, restaurantes de comida rápida y vendedores ambulantes.
Finalmente, hizo un llamado a la población a privilegiar celebraciones en espacios seguros y evitar acudir a concentraciones masivas que puedan poner en riesgo la integridad de las personas.
“No sirve de nada festejar poniendo en riesgo la seguridad. Hay que privilegiar celebraciones en casa o en lugares con menor concentración de personas”, concluyó.

