22 julio, 2026

Los narcotraficantes mexicanos de alto perfil que aún esperan sentencia en Estados Unidos y por qué

Martín Aguilar

Hay al menos cuatro mexicanos de alto perfil en espera de que un juez en Estados Unidos les dicte sentencia por delitos relacionados con crimen organizado, esto luego de que este lunes Ismael “El Mayo” Zambada fue condenado a cadena perpetua.

Zambada, de 76 años, se declaró culpable en agosto de 2025 de dos cargos de narcotráfico y de dirigir una empresa criminal.

Sin embargo, no es el único mexicano acusado de delincuencia organizada que espera una sentencia en Norteamérica.

Ovidio Guzmán López, integrante de “Los Chapitos” e hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, tiene su audiencia pospuesta. La jueza Sharon Johnson Coleman, de la Corte del Distrito Norte de Illinois, aplazó por tercera ocasión la audiencia en la que se definirá su condena.

De acuerdo con una notificación oficial, la audiencia, programada originalmente para el 27 de julio, se celebrará hasta el 28 de octubre.

En julio del año pasado, Guzmán López se declaró culpable de cuatro cargos federales relacionados con crimen organizado y tráfico de drogas, no obstante, la fiscalía estadounidense determinará si reduce su condena, al analizar si su cooperación ha sido lo suficientemente valiosa.

Ovidio Guzmán fue detenido el 5 de enero de 2023 en la localidad de Jesús María, en Sinaloa, y el 15 de septiembre de ese año fue extraditado a Estados Unidos.

Aunado a él, su hermano Joaquín Guzmán López, se declaró culpable de narcotráfico y crimen organizado ante autoridades de Estados Unidos, en diciembre de 2025.

Guzmán López fue acusado en 2023 por delitos de narcotráfico y lavado de dinero relacionados con su presunta participación en el liderazgo del Cártel de Sinaloa. Las autoridades estadounidenses señalan que asumió un papel más activo dentro de la organización tras la extradición de su padre en 2017.

Tras dicha declaración de culpabilidad, las autoridades determinarán la sentencia que enfrentará Guzmán López.

Otro caso es el del exsecretario de Seguridad de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez, detenido el pasado 11 de mayo en Arizona luego que el gobierno estadounidense anunció que el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios mexicanos, fueron acusados de asociación con el Cártel de Sinaloa.

Las autoridades de Estados Unidos tienen un plazo de 60 días para analizar las evidencias de presuntos nexos de Mérida con la delincuencia organizada, por lo que programó una nueva audiencia para el próximo 4 de agosto.

En caso de ser declarado culpable por el gobierno de Estados Unidos, el exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa enfrentaría una pena máxima de cadena perpetua o pena mínima obligatoria de 40 años de prisión.

Quien tampoco tiene sentencia en Estados Unidos es Rafael Caro Quintero, narcotraficante mexicano, cofundador del extinto Cártel de Guadalajara y quien fue extraditado tras ser señalado por el asesinato del agente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena en 1985.

Tras pasar casi 28 años preso en México, de 1985 a 2013, fue posteriormente recapturado en 2022 y extraditado a Estados Unidos en 2025.

Actualmente está preso en el Metropolitan Detention Center (MDC) de Brooklyn, Nueva York y espera juicio en la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York, donde se declaró “no culpable” en su primera comparecencia.

Aunque la fiscalía confirmó que la pena de muerte contra Quintero seguía como opción viable, en agosto de 2025 el gobierno decidió no buscarla para él ni para otros capos como Ismael Zambada u Ovidio Guzmán, priorizando cadena perpetua.

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