Lazzeri se reúne con la directora de la Oficina de Control de Drogas de EU para reforzar cooperación
Martín Aguilar
El embajador de México en Estados Unidos Roberto Lazzeri se reunió con Sara Carter, directora de la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas, para abordar la cooperación entre México y Estados Unidos en materia de seguridad y prevención.
En cuenta de la red social X, el diplomático dijo que en el encuentro conversaron sobre la importancia de atender las causas y reducir la demanda de los resultados alcanzados y de cómo fortalecer la cooperación para desarticular las cadenas de suministro de narcóticos.
Además, Lazzeri informó que este jueves se reunió con el subsecretario Francis Brooke, del Departamento del Tesoro, donde hay resultados importantes en el combate a las finanzas ilícitas.
“Iniciamos una conversación que será permanente sobre seguridad económica, pagos electrónicos y combate a las finanzas ilícitas. México y Estados Unidos avanzan mejor cuando trabajan juntos”, agregó el embajador de México en Estados Unidos.
Se publicó este lunes que Baja California es el principal epicentro de aseguramiento de fentanilo en México, ya que entre 2018 y mayo de 2026 elementos de la Guardia Nacional y del Ejército confiscaron grandes cargamentos de este opioide sintético —tanto en kilogramos como en pastillas
De acuerdo con datos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), obtenidos por este diario, muestran que de 2018 a mayo de 2026, los elementos de seguridad del país incautaron 13 millones 540 mil 46 de pastillas, por encima de Sinaloa, con 13 millones 504 mil 661; Sonora, con 11 millones 423 mil 526; Chihuahua, con 923 mil 215 y Jalisco, con 224 mil 147.
El combate al fentanilo se ha convertido en uno de los principales temas de la agenda bilateral de seguridad entre México y Estados Unidos. Incluso, en días recientes se llevó a cabo la primera Cumbre por una América Libre de Fentanilo, en Orlando, Florida.
El fentanilo se utiliza por la vía legal como anestésico y analgésico; sin embargo, su producción ilegal representa uno de los mayores desafíos para las autoridades debido a su alta letalidad, su potencial adictivo y su bajo costo de fabricación.

