5 agosto, 2026

Informalidad laboral abarca al 54.8% de la población ocupada en México en 2026: INEGI

Rebeca Marín

La informalidad laboral sigue siendo una de las principales fallas estructurales del mercado laboral mexicano. Tres de cada diez personas en el país siguen laborando en el sector informal de la economía.

Al primer trimestre de 2026, 54.8% de la población ocupada se encontraba en un empleo informal (32.6 millones de personas), frente a 45.2% con un empleo formal, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI.

El fenómeno no se concentra únicamente en el sector informal: también está presente en empresas, gobierno e instituciones, en el ámbito agropecuario y en el trabajo doméstico remunerado.

En una conferencia de prensa virtual, Sofía Ramírez Aguilar, Directora General de México, ¿cómo vamos?; Axel Eduardo González Gómez, Coordinador de Datos; la experta Alejandra Macías Sánchez; el experto Alonso de Gortari y Juvenal Campos, Analista de Datos, todos especialistas de la organización, afirmaron que un empleo formal paga en promedio $15,204 al mes, mientras que uno informal $8,364. Esta diferencia de $6,840 mensuales significa que el ingreso promedio de un empleo formal es 1.8 veces el de uno informal.

Las mujeres enfrentan una doble desventaja: 55.3% trabaja en la informalidad y dedican casi una jornada laboral adicional por semana a labores de cuidado no remuneradas. El ingreso promedio de los hombres con empleo formal es 2.3 veces mayor que el de las mujeres con empleo informal, mientras que, dentro de cada tipo de empleo y de informalidad, los ingresos laborales promedio de los varones son superiores a los de las mujeres.

Los sectores como agricultura (84.6%), otros servicios (83%) y construcción (81.5%) concentran los mayores niveles de empleo informal. El reporte Informalidad laboral en México, ¿cómo vamos? 2026 muestra que la informalidad no es una situación homogénea ni responde exclusivamente a decisiones individuales.

Está relacionada con las condiciones estructurales del mercado laboral, las oportunidades disponibles, y afecta en mayor medida a mujeres, personas con más hijos, personas con menor escolaridad, quienes trabajan por cuenta propia, quienes laboran en micro y pequeñas empresas y quienes viven en determinadas regiones del país.

En los últimos 21 años se observa una transición gradual de la población ocupada hacia el empleo formal. La proporción de personas en informalidad pasó de 59.3% en el primer trimestre de 2005 a 54.8% en el mismo trimestre de 2026, una reducción de 4.5 puntos porcentuales.

Sin embargo, en términos absolutos, la población ocupada en un empleo informal aumentó de 24 millones a 32.6 millones de personas, en buena medida por el crecimiento demográfico.

Más aún, la reducción no ha ocurrido de la misma manera: mientras el ámbito agropecuario disminuyó 4.9 puntos porcentuales y el empleo informal en empresas, gobierno e instituciones se redujo un punto, el sector informal aumentó 1.5 puntos porcentuales y el trabajo doméstico remunerado se mantuvo prácticamente constante.

El reporte muestra que esta desigualdad también está relacionada con el uso del tiempo. Aunque los hombres destinan más horas semanales al trabajo remunerado, las mujeres trabajan más horas en total cuando se contemplan las labores no remuneradas de cuidados y del hogar.

En el empleo formal, las mujeres destinan 40.6 horas semanales al trabajo remunerado y 32 horas al no remunerado; en el empleo informal, 32.4 y 36.7 horas, respectivamente.

A mayor número de hijos, mayor es el porcentaje de mujeres ocupadas en un empleo informal. Para las mujeres con 2 hijos, 52.8% se encuentra en informalidad; con 3 hijos, 62.6%; y para quienes tienen entre 6 y 10 hijos, la proporción llega a 85.9%.

Por tipo de actividad, en las primarias (principalmente agropecuarias) el 84.6% de los ocupados está en la informalidad; en las secundarias es de 49.9%; y en las terciarias alcanza el 51.6%.

Entre los sectores con mayor proporción destacan:

Agricultura, ganadería, aprovechamiento forestal, pesca y caza: 84.6%.

Otros servicios (excepto actividades gubernamentales): 83%.

Construcción: 81.5%.

Servicios de hospedaje y preparación de alimentos y bebidas: 71.2%.

Servicios de esparcimiento, culturales y deportivos: 64.4%.

About The Author