Precio de la vivienda en México sigue al alza
Rebeca Marín
El Índice SHF de Precios de Vivienda señaló que el valor promedio de avalúo de una vivienda alcanzó 1.9 millones de pesos entre enero y junio. Por tipo de inmueble, la vivienda nueva aumentó 8.3 por ciento y la usada 7.5 por ciento, mientras que las casas solas se apreciaron 8.4 por ciento y los departamentos y condominios 7.4 por ciento.
Para Carla Escoffié, coordinadora del Centro de Derechos Humanos de la Facultad Libre de Derecho de Monterrey, aunque el incremento no es el más elevado de los últimos años, confirma una tendencia de aumentos constantes en el precio de la vivienda que aleja a muchas personas de la posibilidad de adquirir una propiedad.
“Las personas que quizá hace dos o tres años todavía podían vislumbrar esa posibilidad de adquirir una vivienda con sus ingresos, los aumentos hacen que eso se vuelva imposible para muchos”
El aumento de los precios se produjo además en un contexto de tasas hipotecarias todavía elevadas. La tasa promedio alcanzó 11.42 por ciento en el primer semestre, mientras el precio de la vivienda avanzó por encima de la inflación, de acuerdo con la SHF.
Las diferencias regionales responden a condiciones particulares de cada mercado. Escoffié señaló entre los factores que pueden impulsar los precios: la actividad turística, la cercanía con los centros de trabajo y la dinámica migratoria. En Guadalajara, consideró que el Mundial pudo añadir presión a una zona donde los precios ya habían aumentado en años anteriores, mientras que en Tijuana relacionó el alza con la dolarización de las rentas y el incremento del costo de vida en Estados Unidos.
“Cada región tiene sus características y razones muy puntuales por las cuales se pudo desatar el aumento, pero sí hay que recalcar que, más allá de las comparativas con los últimos años, la realidad es que hay un aumento constante por arriba de siete por ciento”, dijo.
El comportamiento también muestra una diferencia entre los segmentos del mercado. La vivienda económica-social, que agrupa las categorías mínima, económica y de interés social, aumentó 10 por ciento anual en el primer semestre, frente a un incremento de 6.7 por ciento en la vivienda media-residencial.
Para Escoffié, el problema no se limita al aumento de precios, sino también a la falta de vivienda económica nueva. Señaló que parte de la construcción responde a la vivienda como un activo para renta o reventa, más que a la demanda de quienes buscan un inmueble para habitarlo.
“Pero lo más problemático no sólo es el aumento en los precios, sino la falta de vivienda económica nueva, no se está construyendo, y esto no es algo nuevo, es algo que se ha venido diciendo desde hace años”, sostuvo.
La presión sobre los precios podría mantenerse. Fitch Ratings anticipó que la vivienda en México aumentará entre siete y ocho por ciento este año, debido al desequilibrio entre una oferta limitada y una demanda que se mantiene resistente. La firma señaló que los altos costos de construcción y la escasez de vivienda restringen nuevos proyectos, mientras que las tasas hipotecarias elevadas limitan la capacidad de compra.
“Por el lado de la oferta, los costos altos de construcción y la escasez nacional de vivienda continúan restringiendo el desarrollo de nuevos proyectos, incluso cuando las iniciativas gubernamentales buscan impulsar la construcción de vivienda asequible en el mediano plazo. Por el lado de la demanda, las tasas hipotecarias se mantienen en niveles históricamente altos, lo que limita la capacidad de pago”, apuntó.

