Coordenadas Políticas/Martín Aguilar/El Poder corrompe
Con la presidenta Claudia Sheinbaum, no ha habido diálogo de ninguna índole con los partidos opositores.
Por el contrario, lo que se ventila desde el púlpito presidencial, son denostaciones y ataques al adversario.
Ese guión obradorista lo sigue al pie de la letra la mandataria. Para ellos, la derecha sólo es el principal objetivo del sistemático golpeteo.
Pero para eso que llaman democracia y cuarta transformación, no existe el resto de los demás partidos, con los que en otras naciones el diálogo es fundamental.
Derivado de esas actitudes autoritarias, calificadas así por los dirigentes opuestos al régimen, han recurrido a presentar sendas denuncias a organismos internacionales.
Ayer el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, informó sobre la presentación de una denuncia ante el Departamento de Estado de Estados Unidos.
Lo que demandó fue solicitar revisar las actuaciones de los consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE), Arturo Castillo Loza, Rita Bell López Vences y Frida Denisse Gómez Puga.
Ello a la luz de la Global Magnitsky Human Rights Accountability Act., ley que le permite a Estados Unidos imponer sanciones económicas y restringir el acceso a su territorio ante graves violaciones a derechos humanos o corrupción.
Alito puso de ejemplo que, en julio de 2025, Estados Unidos sancionó al juez brasileño Alexandre de Moraes, y señaló la represión de la libertad de expresión y la persecución de opositores políticos, con base en dicha medida.
La sanción incluyó la revocación de la visa. Ello demuestra que las autoridades estadounidenses, han utilizado sus herramientas para responder frente a conductas contra la libertad de expresión.
De hecho, esta no es la primera ocasión que Moreno Cárdenas ha acudido a presentar denuncias a instancias internacionales.
También lo ha hecho, el dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, como resultado de las acciones del régimen en contra de los opositores.
El líder priista adelantó que en los siguientes días presentará otras denuncias ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Todo lo que dañe y destruya el régimen democrático debe ser conocido a nivel internacional y, cuando corresponda, sancionado, arguyó Alito.
En México -afirmó- tenemos un órgano electoral sometido y al servicio del gobierno, tomando decisiones que afectan a la oposición.
Y remató amenazante: “en el PRI no vamos a permitir que los cínicos y narcopolíticos de Morena terminen de construir una dictadura al amparo del crimen organizado”.
Candente confrontación desde donde se observe.

