9 octubre, 2026

Harry Styles, Bad Bunny y BTS generan derrama millonaria en la CDMX

Rebeca Marín

La Ciudad de México consolida su posición como uno de los principales destinos para conciertos internacionales. La llegada de estrellas como Harry Styles, Bad Bunny y BTS generó un efecto que va más allá de los escenarios, al movilizar hoteles, restaurantes, transporte, plataformas de movilidad, agencias de viajes y pequeñas y medianas empresas.

De acuerdo con una proyección de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México (Canaco CDMX), las seis fechas de Harry Styles en el Estadio GNP Seguros dejaron una derrama económica estimada en más de 2 mil 94 millones de pesos, informó el Consejo de la Comunicación Voz de las Empresas

El boletaje concentró la mayor parte de estos recursos, con ingresos superiores a mil 638 millones de pesos. A ello se sumaron 299 millones 698 mil pesos asociados al hospedaje y poco más de 156 millones de pesos generados por restaurantes, cafeterías y otros establecimientos de alimentos y bebidas.

El impacto de los conciertos se extiende a distintos sectores de la economía capitalina. La llegada de visitantes nacionales y extranjeros incrementa la demanda de habitaciones de hotel, servicios de transporte, alimentos y actividades comerciales alrededor de los recintos, informó el Consejo de la Comunicación.

Esta cadena de consumo también beneficia a miles de PyMEs que participan directa o indirectamente en la organización de los espectáculos, desde logística y seguridad hasta movilidad, servicios turísticos y comercio.

La magnitud de estas cifras, de acuerdo con la Canaco CDMX, confirma el potencial de la capital para atraer eventos internacionales capaces de generar actividad económica en periodos relativamente cortos.

La conexión entre Harry Styles y sus seguidores tuvo además un episodio gastronómico en la Ciudad de México. Como parte de una promoción relacionada con su gira “Together, Together”, el equipo del cantante habría pagado 150 mil pesos a la tradicional churrería El Moro, en su sucursal de la colonia Condesa, para ofrecer churros a cientos de fans.

La iniciativa provocó largas filas y, según publicaciones difundidas en redes sociales, las existencias se agotaron antes del cierre de la jornada del domingo 9 de agosto.

Más allá de la anécdota, el episodio puso nuevamente los reflectores sobre un negocio emblemático de la capital y mostró cómo la presencia de un artista internacional puede generar consumo incluso fuera del recinto donde se realiza el espectáculo.

El fenómeno no es exclusivo de Harry Styles. Los conciertos de otros artistas internacionales también han representado importantes inyecciones de recursos para la economía de la capital.

En diciembre de 2025, las ocho presentaciones de Bad Bunny en México fueron asociadas con una derrama económica estimada en 3 mil 228 millones de pesos.

Por su parte, los conciertos de BTS, realizados en mayo de 2026, habrían generado una proyección de mil 861 millones de pesos en apenas tres días, según las cifras citadas de la Canaco CDMX.

Estos eventos evidencian el peso creciente de la industria del entretenimiento como detonante del turismo y el consumo local.

El éxito económico de estas giras refuerza la importancia de mantener a la Ciudad de México como sede de eventos de talla mundial. Cada concierto moviliza una extensa cadena de proveedores y consumidores, con beneficios que alcanzan a hoteles, restaurantes, comercios y empresas de servicios.

La llegada de futuras estrellas internacionales, como Rosalía, apunta a mantener esta dinámica y a consolidar a la capital mexicana como un destino capaz de combinar entretenimiento, turismo y actividad económica.

La apuesta por los grandes conciertos, así, no sólo llena estadios: también activa calles, hoteles, restaurantes y negocios de toda la ciudad, destacó el CC.

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