Tres de cada cuatro fraudes ocurren de manera digital
Rebeca Marín
Tres de cada cuatro reclamaciones por fraude en México ya ocurren por canales digitales, de acuerdo con un análisis de The Competitive Intelligence Unit (The CIU).
De acuerdo con un estudio, se estimaron 6.3 millones de reclamaciones por fraudes cibernéticos durante 2025, un aumento anual de 5.7 por ciento y 47 por ciento más que en 2018.
Las modalidades más frecuentes son las llamadas que simulan provenir de un banco, con 35.8 por ciento de los casos; los mensajes SMS o de WhatsApp que solicitan información, con 22.2 por ciento; y los portales falsos de instituciones, con 18.9 por ciento.
En conjunto, estas tres formas de engaño concentran 76.9 por ciento de los casos identificados, según datos de Condusef retomados por The CIU.
El phishing consiste en suplantar la identidad de bancos, empresas, instituciones o plataformas para obtener contraseñas, datos personales o información financiera. El fraude no siempre requiere vulnerar sistemas informáticos. En muchos casos, el objetivo es convencer al usuario de que interactúa con una institución legítima mediante una llamada, mensaje o página falsa.
The CIU señala que los mensajes de texto y aplicaciones como WhatsApp se han convertido en canales relevantes para estas operaciones por su alcance y la confianza que generan entre los usuarios.
Según el análisis, 95 por ciento de los mensajes de spam y fraude proviene de operadores fijos, desde donde intermediarios distribuyen comunicaciones masivas hacia números móviles.
El 34% de los usuarios de internet ha recibido mensajes sospechosos y el 13.5 por ciento ha sido víctima directa de phishing, lo que equivale a 13.5 millones de personas. Las afectaciones más comunes entre los perjudicados son la pérdida de contraseñas (61.5 por ciento) y la vulneración de datos personales (38.5%).
Además, el 23.1 por ciento reportó pérdidas económicas directas y el 15.4 por ciento perdió el acceso a sus cuentas bancarias. La pérdida económica promedio por evento asciende a 8 mil 750 pesos.
Pese al riesgo, la adopción de medidas preventivas es baja: solo el 45.6% evita enlaces sospechosos, el 34.4 por ciento verifica al remitente y el 18.6 por ciento utiliza software de seguridad.
Especialistas recomiendan desconfiar de mensajes bancarios enviados desde números convencionales de 10 dígitos, ya que las instituciones financieras operan con códigos cortos autorizados o identificadores institucionales.

