12 septiembre, 2026

Familias regresan al puente de La Concordia para recordar a las 32 víctimas a un año de la explosión de la pi pa

Martín Aguilar

Los nombres de las 32 personas que murieron tras la explosión en el Puente de La Concordia volvieron a escucharse este jueves debajo del distribuidor vial, donde familiares y amigos realizaron un pase de lista al concluir la misa en honor a las víctimas, algunos con fotografías entre las manos y otros reunidos frente a las cruces, veladoras y ofrendas colocadas en el sitio.

Entre flores blancas, imágenes y objetos personales, decenas de asistentes regresaron al punto de Iztapalapa donde ocurrió la tragedia el 10 de septiembre de 2025 para participar en la ceremonia religiosa organizada a un año de los hechos, una jornada marcada por lágrimas, abrazos y recuerdos de quienes ya no volvieron a casa.

Uno de los rostros presentes fue el de Misael Cano Rodríguez, cuyo retrato apareció impreso en la ropa de uno de sus amigos, quien acudió al lugar para recordarlo y habló sobre lo que significó su pérdida para las personas cercanas a él, así como sobre la huella que dejó en su comunidad.

La memoria del profesor Eduardo Noé García Morales llegó acompañada por Yaneth, una de sus exalumnas, quien llevó una veladora y pétalos de rosa en su honor, gesto que se sumó a las muestras de cariño depositadas alrededor del memorial por antiguos alumnos, familiares, amistades y compañeros de las personas fallecidas.

Previo a la ceremonia general se realizó una que estuvo especialmente dedicada a Alicia Matías Teodoro, quien protegió con su cuerpo a su nieta Jazlyn durante el incendio y murió posteriormente a causa de las quemaduras, por lo que familiares conservaron su imagen entre las fotografías colocadas en la zona.

Más tarde se celebró una misa en honor a todas las personas fallecidas, durante la cual se ofreció una homilía para evocarlas y acompañar a sus seres queridos, quienes permanecieron reunidos bajo las estructuras del puente.

A diferencia de aquella tarde, cuando ambulancias, unidades de emergencia y personas que buscaban a sus familiares rodearon el distribuidor vial, esta vez quienes llegaron cargaban ramos, cuadros y recuerdos personales, e incluso algunas prendas llevaban impresas las fotografías de quienes perdieron la vida hace un año.

Conforme avanzó el homenaje, la cifra de 32 dejó paso a las historias particulares de las personas recordadas, pues en cada fotografía aparecieron padres, madres, amigos, maestros, trabajadores y seres queridos cuya ausencia reunió nuevamente a decenas de personas en el mismo punto donde ocurrió la explosión.

Al concluir la misa y escuchar el último nombre de los acaecidos, familiares y amigos se abrazaron entre lágrimas, permanecieron unos minutos frente a las imágenes y cerraron así una jornada dedicada a devolver nombre y rostro a quienes murieron en La Concordia.

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