Janecarlo entrega arcotecho en Cuautepec; 87 escuelas recibirán obras mayores
Rebeca Marín
Con la inauguración de dos nuevos arcotechos las primarias Juventino Rosas y José López Portillo, ambas en Cuautepec el alcalde de Gustavo A. Madero, Janecarlo Lozano, puso en marcha un programa de infraestructura que llevará obras mayores a 87 escuelas públicas de la demarcación, bajo la premisa de que mejorar las condiciones en las que estudia la niñez también es una forma de combatir desigualdades.
Frente a estudiantes, docentes y familias, el alcalde entregó las estructuras de seis metros de altura y 225 metros cuadrados de lona reforzada, que permitirá realizar actividades escolares, deportivas y recreativas sin depender de las condiciones del clima.
El nuevo espacio busca que el sol o las lluvias prolongadas dejen de ser un obstáculo para las clases de educación física, los recreos y otras actividades fuera del aula.
“Hoy venimos a inaugurar este arcotecho, parece una obra sencilla, pero a partir de hoy ni el sol, ni la lluvia va a poder detener el desarrollo de nuestros niños, llevamos ya 4 meses que no deja de llover; 4 meses que nuestros niños y más en la tarde, cuando les toque educación física, cuando les toca el receso tienen que estar adentro en el salón. Con el arcotecho ni el sol ni la lluvia a poder detener la felicidad de nuestros niños”, expresó Lozano.
El programa contempla intervenciones en 87 planteles de Gustavo A. Madero, entre ellas la construcción de arcotechos y escaleras de emergencia, rehabilitación de sanitarios, sustitución de pisos, puertas y ventanas, así como otros trabajos para mejorar la seguridad y funcionalidad de los centros escolares.
La estrategia busca dejar atrás las reparaciones aisladas y llevar infraestructura de mayor alcance directamente a los espacios donde diariamente estudian miles de niñas y niños.
Asimismo, sostuvo que la transformación de las escuelas también debe ir acompañada de una política que coloque los derechos de la infancia en el centro y reconoció a maestras y maestros por la responsabilidad que tienen en su formación y cuidado.
“Tenemos que trabajar todos los días para que nuestros niños tengan derechos plenos para que sean escuchados para que nunca más en la historia haya un niño que le de miedo a expresarse, que le de miedo alzar la voz, que le dé miedo a decir lo que siente”, agregó.

