Eat Spain Drink Spain: Vuelve a México la ruta de los sabores españoles
Rebeca Marín
Eat Spain Drink Spain, el festival gastronómico, que reúne restaurantes, bares, tiendas especializadas, bodegas y productores españoles, celebra desde el 21 de septiembre al 4 de octubre, su segunda edición en México con cenas maridaje, menús degustación y promociones especiales.
Hay una razón para que uno de los festivales gastronómicos más importantes de España tenga nombre en inglés. La idea, explicó María Peña Mateos, Consejera Económica y Comercial de la Embajada de España en México, nació en Inglaterra y con el tiempo se convirtió en una plataforma internacional para llevar los productos españoles a distintas partes del mundo.
Así llega a México, por segundo año consecutivo, Eat Spain Drink Spain, una iniciativa que durante dos semanas reunirá a restaurantes, bares y establecimientos especializados de Ciudad de México, Estado de México, Cuernavaca y Los Cabos alrededor de una de las grandes cartas de presentación de España: su gastronomía.
La propuesta va más allá de sentarse a comer. El festival busca poner en contacto al consumidor con productos que tienen detrás un territorio, una forma de elaboración y una historia. Vinos, aceites de oliva, quesos, embutidos y productos del mar aparecen como protagonistas de una celebración en la que las denominaciones de origen y la trazabilidad adquieren un papel central.
“España cuenta con una de las despensas más diversas y reconocidas internacionalmente por su diversidad, la excelencia de sus materias primas y ser —además— una de las cocinas más saludables del mundo”, señaló Peña Mateos.
Esa diversidad es, precisamente, uno de los argumentos alrededor de los cuales se construye Eat Spain Drink Spain. La gastronomía española suele asociarse con nombres conocidos —jamón, aceite de oliva, vino, quesos, conservas—, pero detrás de cada uno existe un mapa mucho más amplio de regiones, técnicas y productos.
El festival plantea descubrirlo a través de la mesa. Una cena puede convertirse en una introducción a una región vitivinícola; un aceite de oliva virgen extra puede revelar las diferencias entre territorios; un queso con denominación de origen puede hablar de una tradición específica, mientras que una conserva del mar puede llevar hasta otras geografías de la península.
“Son productos vinculados a territorios y formas de elaboración que han sabido innovar sin perder la tradición transmitida durante generaciones”, apuntó la Consejera Económica y Comercial.
La segunda edición mexicana de Eat Spain Drink Spain tendrá como escenario una selección de restaurantes y centros de consumo que durante estas dos semanas ofrecerán experiencias especiales, desde cenas de maridaje y menús degustación hasta promociones y propuestas alrededor de productos españoles.
En Ciudad de México participan establecimientos como AjoBlanco, Ekilore, Correo Mayor, Zeru San Ángel, Zeru Lomas, La Mallorquina —Polanco y Bosques—, Restaurante Emilio, Blanco Castelar, Blanco Colima, El Sella —Lomas y Polanco—, Castizo —Condesa y Roma—, Catorze, Centro Castellano, Torre de Castilla, Vega, Puerto Getaria, Mallorca —Lomas y Reforma—, Zagala, Socarrat, El Trujal, La Barrica, Bulla —Condesa, Polanco y Reforma—, Na Tlali, Asian Bay y Gaudir.
La presencia no se limita a los restaurantes. El festival también tendrá activaciones comerciales y promociones en las siete sucursales de La Castellana y en Sed de la Buena, una oportunidad para quienes prefieran llevar esos productos a casa y continuar la experiencia fuera del restaurante.
Entre las marcas y productores que participan se encuentran Bodegas Protos, Bodegas Borsao, CVNE, Aceite La Española, Aceite Carbonell y Espinaler, nombres que representan distintas vertientes de la despensa española.
Una de las particularidades de la gastronomía española es que difícilmente puede separarse del territorio. El vino habla de una región; el aceite, de un paisaje agrícola; un queso puede estar ligado a una denominación de origen concreta y una conserva puede concentrar en una lata toda una tradición pesquera.
Esa relación entre producto y territorio es parte de lo que Eat Spain Drink Spain pretende trasladar al público mexicano.
Y quizá ahí está la razón por la que el festival no se presenta únicamente como una agenda de comidas y bebidas. Su apuesta es utilizar la gastronomía como una forma de aproximarse a la cultura española y, al mismo tiempo, mostrar cómo una tradición puede mantenerse vigente sin quedarse detenida en el pasado.
“Una experiencia que trasciende a lo culinario para abordar un estilo de vida que —como en México— celebra cada plato y cada copa de vino”, resumió Peña Mateos.
En 2026, Eat Spain Drink Spain se consolida además como una plataforma internacional respaldada por Foods and Wines from Spain (FWS) y Alimentos de España, dentro del convenio internacional #SpainFoodNation, suscrito con ICEX España Exportación e Inversiones.
Durante dos semanas, España se servirá en México en forma de vino, aceite, queso, embutido, conservas y platos reinterpretados por restaurantes locales. Y aunque el nombre nació lejos de España, su propósito termina siendo bastante claro: que una parte de ese país pueda conocerse, copa y plato mediante, desde una mesa mexicana.


