Gira SEMOVI oficio a motociclistas: convoca a mesa de diálogo el 7 de octubre contra prohibición en CDMX
Rebeca Marín
Integrantes del Frente de Conductores Libres y Responsables, conformado por conductores de motos de apps que prestan servicios de transporte de pasajeros, reiteraron su llamado al Gobierno de la Ciudad de México y a la Secretaría de Movilidad (SEMOVI) para abrir un diálogo efectivo que permita regular la actividad, elevar los estándares de seguridad y dar certeza a quienes dependen de ella.
El Frente señala que desde hace más de seis meses ha buscado interlocución con SEMOVI, ha presentado documentos, participado en audiencias ciudadanas y solicitado apoyo de legisladores. Su petición central es abrir una mesa técnica que permita revisar capacitación, medidas de seguridad, prevención de riesgos y mecanismos para ordenar el servicio de transporte de pasajeros en motos de apps, antes de optar por una prohibición.
“No estamos pidiendo trabajar sin reglas. Queremos regulación, seguridad y claridad para poder seguir generando ingresos. Estamos dispuestos a participar en mesas técnicas y construir soluciones junto con las autoridades”, señaló Alfredo García, líder del Consejo Nacional Motociclista.
La escala de la discusión no es menor. Una estimación pública del sector difundida previamente ubica en alrededor de 30 mil las motos de apps que ofrecen este tipo de servicio en la Ciudad de México y su zona metropolitana. El Frente sostiene que una prohibición tendría efectos directos sobre los ingresos de quienes dependen de esta actividad y, con ello, sobre miles de hogares.
El servicio también forma parte de la conversación sobre conectividad urbana. Estimaciones públicas del sector han señalado que cerca de 30% de los viajes tienen como destino un Centro de Transferencia Modal (CETRAM), lo que muestra el uso de las motos de apps como opción de primera o última milla para conectar con otros medios de transporte.
Los conductores de motos de apps reconocen que la seguridad vial debe ser prioritaria y plantean elevar los estándares mediante capacitación, seguros, cascos certificados, identificación y mecanismos de supervisión. Al mismo tiempo, piden que la política de seguridad vial considere de forma integral el estado de las calles, señalización, iluminación, baches, coladeras y mantenimiento de la infraestructura.
El Frente también ha planteado una preocupación de certeza regulatoria: mientras quienes generan ingresos mediante plataformas forman parte de esquemas fiscales y de seguridad social vinculados con SAT e IMSS, persiste una discusión local sobre las condiciones bajo las cuales puede prestarse legalmente el transporte de pasajeros en motos de apps.
El 1 de octubre, el gremio reiteró públicamente su llamado a SEMOVI para retomar la interlocución y establecer una ruta de trabajo con objetivos, responsables y fechas claras. Su planteamiento es que la regulación permita identificar a los conductores, verificar condiciones de seguridad y dar trazabilidad a la operación, en lugar de desplazar la actividad hacia esquemas con menor supervisión.
“Detrás de cada moto de app hay una persona que trabaja y un hogar que depende de ese ingreso. No queremos elegir entre trabajo y seguridad; creemos que ambas cosas pueden coexistir con reglas claras y estándares más altos”, agregó García.
El Frente de Conductores Libres y Responsables reiteró su disposición a presentar propuestas y participar en una mesa técnica con autoridades, especialistas y demás actores involucrados para construir un modelo que priorice la seguridad, ordene la actividad y preserve oportunidades de ingreso.

