2 octubre, 2026

Ricardo Montaner anuncia fechas de sus conciertos en México con su gira «El último regreso»

Rebeca Marín

Ricardo Montaner está en México y mientras se prepara para continuar con su gira El Último Regreso, el cantante hizo un recorrido por distintas etapas de su vida personal y profesional: desde los sueños que tenía cuando era niño hasta la relación que mantiene con sus hijos artistas, su faceta como abuelo, su trabajo altruista y los nuevos proyectos musicales que prepara.

A sus 69 años, Montaner aseguró que una de las cosas que más felicidad le produce actualmente es haber comprobado que los sueños no tienen límites.

Recordó que cuando era niño y veía algo por televisión, imaginaba que aquello tenía las dimensiones de la pantalla. Al conocerlo en persona, descubre que era mucho más grande y espectacular. Comparó esa sensación con la que viven los niños cuando conocen Disney después de haberlo visto solamente en televisión.

Durante una charla en Ciudad de México habló sobre su faceta como abuelo. Precisamente durante el encuentro, Montaner celebraba el cumpleaños número cuatro de su nieto Apolo.

Contó que le envió como regalo una fotografía de él junto a su papá cuando era pequeño, porque encontró un enorme parecido entre ambos.

“Apolo se parece muchísimo a Mau cuando era chiquito”, comentó.

También le regaló un perfume, el mismo que él utiliza, y lo dejó firmado en la caja con un mensaje para su nieto: “Te regalo este perfume para que huelas a tu abuelo”.

El cantante se emocionó al contar la historia y explicó que Apolo estaba festejando su cumpleaños en la escuela junto a Índigo y Amaranto.

Se trata de una escuela muy particular, pues solamente tiene tres alumnos: Índigo, de dos años; Amaranto y Apolo, quien cumplió cuatro.

Montaner explicó que la familia considera que los primeros años de un niño son fundamentales y que por ello sus hijos crearon una escuela especial para ellos. Además, debido a que sus hijos también son artistas, la escuela puede viajar con ellos.

Otro de los temas abordados fue el trabajo altruista de la familia Montaner después de lo ocurrido en Venezuela.

El cantante explicó que junto con sus hijos creó The House Project, una organización familiar que desarrolla acciones en distintos países, entre ellos India, Jordania, República Dominicana, Colombia y Venezuela.

Tras la emergencia en Venezuela, explicó que comenzaron a trabajar en diferentes proyectos de asistencia.

También informó que ya cuentan con un hogar para niñas y que construyen otro para niños. Las edades de los menores beneficiados van desde aproximadamente un año hasta los 10 años.

Montaner destacó la respuesta de la sociedad a través de donativos y la participación de artistas y colegas que se han sumado a las acciones de la fundación.

Montaner también habló de su acercamiento a los nuevos compositores y a la música regional mexicana, particularmente a partir de la canción que realizó con Eden Muñoz.

El cantante calificó la experiencia como impresionante y destacó la manera en que el público mexicano quiere al compositor.

Lo describió como un hombre humilde que viene “de abajo y de echarle pa’lante”.

También contó que cuando lo invitó a cantar, Muñoz aceptó prácticamente de inmediato.

La colaboración se relaciona con una historia que Montaner ya ha construido con la música mexicana. Recordó sus dos álbumes Ida y Vuelta, proyectos en los que se reunió con algunos de los mayores exponentes de la música mexicana y que considera entre los discos más importantes de su carrera.

Ahora prepara un nuevo álbum titulado Desde México, en el que llevará algunas de sus canciones más recientes hacia el estilo del regional mexicano.

Montaner adelantó además que en enero estrenará una nueva canción, aunque todavía no quiso revelar con quién la grabó.

La fecha tentativa de lanzamiento será alrededor del 15 o 17 de enero y el tema llevará por título Clases de Amor. Explicó que se trata de una historia particular y que la escribió junto con Edgar Barrera, Horacio Valencia y Natán Galante.

El título de su actual gira también generó una pregunta inevitable: si El Último Regreso representa una despedida de los escenarios.

Montaner fue claro al explicar que la canción no habla de un retiro. Se trata de una balada de amor sobre una pareja que decide darse una última oportunidad.

En cuanto a su propia carrera, reconoció que hace tres años y medio sí dijo “chau”, sin saber cuándo regresaría. Aquella pausa, explicó, le permitió disfrutar enormemente el proceso creativo lejos de los escenarios. También descubrió cuánto extrañaba cantar frente al público.

“Pensar en retirarme de la música, yo no creo que eso suceda a menos que me retiren”, afirmó.

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