Jornada violenta en Mazatlán deja 7 asesinatos; municipio suma 29 homicidios en 4 días
Martín Aguilar
El saldo por el ataque armado a elementos de seguridad física de Pemex -quienes se encontraban en uno de los accesos de la refinería Lázaro Cárdenas de Minatitlán en Veracruz- se elevó a dos en las últimas horas.
De acuerdo con fuentes policiales, uno de los trabajadores que fungía como elemento de seguridad y que había resultado herido, murió en un hospital a consecuencia de las graves heridas que sufrió.
Los hechos ocurrieron la noche del sábado en el acceso norte de dicha planta ubicada en el sur del Estado, donde –según testigos y la reconstrucción del caso- dos sujetos abordo de una motocicleta arribaron al sitio y uno de ellos descendió para disparar de manera directa contra los elementos de seguridad física de Pemex.
Una de las víctimas, identificada como Eduardo “N” de 30 años de edad, murió a consecuencia de los disparos de arma de fuego, y su compañero, de nombre Óscar “N”, resultó herido, por lo que debió ser trasladado a un hospital de la localidad.
Por la noche de hoy domingo, se reportó el fallecimiento de la víctima identificada como Oscar "N", con lo cual sumaron dos muertos.
Habitantes del municipio de Minatitlán y, sobre todo, trabajadores de la refinería mostraron su asombro por el ataque ocurrió en una de las puertas de acceso, pues no hay antecedente inmediato de un hecho similar. A pesar de ello, las operaciones de la refinería -la primera instalada en Latinoamérica- no se detuvieron.
La fiscal General del Estado, Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre, informó que se abrió una investigación del caso, por lo que tenían algunos indicios del móvil del crimen, sin embargo, aclaró que estaban en las indagatorias iniciales.
La funcionaría dijo que había una línea de investigación principal, pero por la secrecía las indagatorias tenían que mantenerla en reserva.
El registro diario muestra variaciones importantes en el número de homicidios durante los cinco días analizados. El lunes se reportaron cuatro casos; el martes, siete; y el miércoles, ocho.
Sin embargo, el jueves la cifra aumentó a 18 homicidios, lo que convirtió esa jornada en la más violenta de la semana. Para el viernes, el reporte contabilizó otros 10 asesinatos.
La suma de los registros diarios arroja un total de 47 homicidios entre el 5 y el 9 de octubre. Estas cifras corresponden al balance estatal y no deben confundirse con el número de víctimas de los incidentes ocurridos específicamente dentro del centro penitenciario.
Uno de los principales hechos que marcaron la semana ocurrió en el penal de Mazatlán, donde se reportó una riña que derivó en un saldo de personas fallecidas y lesionadas.
De acuerdo con la información proporcionada, durante el incidente del jueves murieron 10 personas, entre ellas un niño de dos años. Posteriormente, se reportaron nuevos hechos violentos en el mismo centro penitenciario durante el viernes.
El balance difundido sobre ambos días señala que 12 personas perdieron la vida y 16 reos resultaron lesionados. No obstante, la información disponible no desglosa de manera suficiente las víctimas de cada incidente ni explica las circunstancias en las que se encontraba el menor, por lo que esos detalles requieren confirmación oficial.
La sucesión de hechos en menos de 24 horas volvió a poner atención sobre las condiciones de seguridad y vigilancia al interior del centro penitenciario, así como sobre las medidas necesarias para prevenir nuevos enfrentamientos.
Tras los hechos registrados en Mazatlán, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó sobre la construcción de una nueva prisión especializada, planteada como una medida para fortalecer la custodia de las personas privadas de la libertad y reducir los episodios de violencia.
Según la información proporcionada, los terrenos para el proyecto fueron facilitados por Graciela Domínguez Nava. El anuncio se produce en medio de los cuestionamientos que generan los incidentes ocurridos en el penal y la necesidad de garantizar condiciones de seguridad tanto para la población penitenciaria como para el personal encargado de su vigilancia.
La construcción de un nuevo centro representa una de las medidas anunciadas por las autoridades; sin embargo, su alcance dependerá de las características del proyecto, los plazos de ejecución y las acciones inmediatas que se implementen para atender los problemas de seguridad en las instalaciones existentes.

