Industria del plástico teme afectaciones por dudas en el T-MEC
Rebeca Marín
Benjamín del Arco, presidente de la Asociación Nacional de Industrias del Plástico (ANIPAC), señaló que la incertidumbre sobre el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) representa una preocupación para las empresas del sector, debido a su dependencia del comercio internacional. Explicó que las tensiones geopolíticas y los cambios en las condiciones comerciales han marcado un año atípico, en el que las compañías necesitan mayor claridad para planear sus operaciones.
Durante la rueda de prensa de Plastimagen 2026, Del Arco consideró que la posibilidad de que el tratado deba negociarse cada año puede prolongar la incertidumbre para los industriales. “Será una fuente más de incertidumbre que ha sido muy característica de este año”, expresó al referirse a la perspectiva de una revisión recurrente del acuerdo comercial.
El dirigente explicó que el tema es especialmente importante para la industria porque sus exportaciones se dirigen principalmente a Estados Unidos y Canadá, mientras que una parte importante de sus importaciones también proviene del mercado estadounidense. Por ello, las decisiones que se tomen sobre las condiciones comerciales de América del Norte pueden influir en las operaciones de las empresas mexicanas.
A esta situación se suman las tensiones geopolíticas y los cambios regulatorios que, según el representante de la ANIPAC, han afectado el entorno de negocios durante el año. La falta de certidumbre representa un desafío para un sector integrado en buena medida por pequeñas empresas que deben organizar sus compras, producción y ventas con recursos limitados.
Otro de los datos expuestos por Del Arco fue la diferencia entre las exportaciones y las importaciones del sector. México exporta alrededor de 3 millones de toneladas de productos plásticos, equivalentes a unos 9 mil millones de dólares, mientras que las importaciones alcanzan aproximadamente 19 mil millones de dólares.
Esta diferencia refleja un déficit comercial importante y una dependencia de los productos que llegan del extranjero. En ese contexto, la evolución del T-MEC cobra relevancia para las empresas que participan en las cadenas de suministro regionales.
El dirigente también mencionó que el sector médico es uno de los segmentos en los que el gobierno mexicano busca sustituir importaciones, debido al valor que representa esta actividad dentro de la industria.
Además de la incertidumbre comercial, la industria enfrenta cambios regulatorios. Del Arco mencionó la Ley de Economía Circular como una de las disposiciones que ha concentrado mayor atención, junto con otras iniciativas legislativas que pueden modificar las condiciones de operación del sector.
En materia de reciclaje, destacó que desde 2019 la industria trabaja en el Acuerdo Nacional de la Nueva Industria del Plástico, mediante el cual asumió compromisos para mejorar el aprovechamiento de los materiales.
Según los datos presentados, México recicla alrededor de un millón 530 mil toneladas de plástico al año. También señaló que el PET alcanza una tasa de recuperación y reciclaje de 64 por ciento, con procesos que permiten utilizar el material recuperado para fabricar nuevos envases.
Aunque estos avances muestran oportunidades para aprovechar los residuos, el sector todavía enfrenta el reto de ampliar la recuperación de materiales y adaptarse a nuevas disposiciones.
La industria del plástico, por tanto, debe atender dos frentes: la incertidumbre sobre las condiciones comerciales con sus principales socios y los cambios regulatorios relacionados con la producción y el reciclaje. Para las empresas, contar con reglas claras será relevante para planear sus operaciones en un mercado estrechamente vinculado con América del Norte.

