6 noviembre, 2026

Literatura y poesía, herramientas para combatir la ideología dominante: Lirio Dení

La literatura y la poesía no son solamente expresiones artísticas o recursos para embellecer el lenguaje; también pueden convertirse en herramientas para cuestionar la ideología dominante y ayudar a los jóvenes a comprender críticamente la realidad. Así lo expuso Lirio Dení García Córdova, integrante de la Dirección Nacional del Movimiento Antorchista y de la Comisión Nacional de Educación, durante la conferencia “Cómo utilizar la poesía en el trabajo educativo”, realizada en la Preparatoria Lázaro Cárdenas, plantel Balderas.

Ante docentes y estudiantes, la maestra en Literatura planteó desde el inicio una pregunta fundamental: “¿Educar para qué?”. A partir de ella, explicó que los maestros deben tener claridad sobre el propósito social de la educación y no limitarse a transmitir conocimientos, sino contribuir a formar jóvenes capaces de analizar y transformar su entorno.

Uno de los puntos centrales de su exposición fue el papel que desempeñan la escuela, los medios de comunicación, el arte y la cultura en la formación de las ideas. Explicó que estos espacios también funcionan como instrumentos ideológicos, pues pueden reproducir la visión del mundo de las clases dominantes y presentar sus intereses como si fueran los de toda la sociedad.

En este contexto, abordó la influencia ideológica y cultural del imperialismo estadounidense, señalando la importancia de que los pueblos desarrollen una visión crítica frente a las ideas, valores y modelos de vida que se difunden desde los centros de poder. Frente a ello, sostuvo que la literatura, la poesía y las distintas manifestaciones artísticas pueden contribuir a contrarrestar esa influencia, al ofrecer otras formas de interpretar la historia y la realidad social.

Para explicar cómo el arte transmite una visión del mundo, recurrió a ejemplos cinematográficos como La vida es bella y El pianista, además de mencionar a pensadores y escritores como Thomas Mann, Antonio Gramsci, Pablo Neruda y Gabriel Celaya. Sus referencias permitieron mostrar que las obras artísticas no están separadas de la sociedad en la que surgen y que pueden expresar distintas posiciones frente a los acontecimientos históricos.

García Córdova destacó que la poesía tiene la capacidad de despertar sentimientos, desarrollar la empatía y hacer que los estudiantes se interesen por las condiciones de vida de otras personas. Por eso, consideró que los maestros deben acercar a sus alumnos a obras literarias que les permitan reconocer las injusticias, valorar el trabajo humano y desarrollar una conciencia sobre los problemas colectivos.

También reflexionó sobre la rebeldía, al distinguir entre las manifestaciones superficiales de inconformidad y una rebeldía consciente, sustentada en el conocimiento y la comprensión de las causas de los problemas sociales.

En este sentido, llamó a los docentes a asumir su papel en la formación de jóvenes críticos, sensibles y comprometidos con su realidad.

La conferencia concluyó con la lectura del poema “Los pequeños”, de Marcos Rafael Blanco Belmonte, dedicado a campesinos, pescadores, mineros, maestros y trabajadores humildes. A través de sus versos, la ponente destacó la grandeza de quienes, con su esfuerzo y abnegación, sostienen a la sociedad, aunque pocas veces reciban el reconocimiento que merecen.

La exposición dejó una reflexión sobre la responsabilidad de incorporar el arte y la literatura al trabajo educativo: no solamente para enseñar a apreciar la belleza de las palabras, sino para formar seres humanos capaces de pensar por sí mismos, reconocer las ideas que influyen en su manera de ver el mundo y desarrollar una postura consciente ante la realidad

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