9 mayo, 2026

Proponen que turistas puedan hospedarse en hoteles con perritos y gatos en la CDMX

Rebeca Marín

La vicecoordinadora del grupo parlamentario de Movimiento Ciudadano en el Congreso de la Ciudad de México, diputada Luisa Fernanda Ledesma Alpízar, aclaró que el viajar con un perro, gato o cualquier ser sintiente es algo completamente normal para millones de personas, por lo que demandó acciones para que en hoteles de la metrópoli se les deje entrar.

Dentro de ese contexto la congresista de MC promueve una iniciativa para reformar la Ley de Turismo de la Ciudad de México, a fin de crear una nueva categoría oficial llamada TURIPET (turismo con seres sintientes), que reconocerá a turistas con animales de compañía como una modalidad con nombre propio y respaldo legal, para que puedan tener acceso a los hoteles y lugares de hospedaje.

“Lo raro es que, hasta ahora, esa práctica no exista en la ley”, aclaró y al fundamentar su propuesta presentada en el recinto de Donceles y Allende, indicó que se quiere cambiar eso, y “francamente la pregunta es por qué tardamos tanto”.

Refirió que casi siete de cada diez hogares en México tienen mascota, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y, en total el país alberga alrededor de 80 millones de animales de compañía, de los cuales 43.8 millones son perros.

Para la representante popular de la denominada bancada naranja, esa realidad ya transformó por completo la industria turística y hay hoteles adaptados, restaurantes con zonas para mascotas, servicios de transporte especializados y experiencias recreativas diseñadas para quienes no quieren dejar a su animal en casa cada vez que salen de viaje.

Reconoció que, sin embargo, todo eso opera en un vacío legal que no le conviene a nadie, al tiempo que indicó que en sí la propuesta no es complicada. Modifica un solo artículo de la ley para añadir una definición clara: el TURIPET sería una modalidad de actividad turística que incorpora la participación de seres sintientes, particularmente animales de compañía en experiencias recreativas, de esparcimiento o de servicios turísticos, tanto en entornos naturales como urbanos, incluyendo actividades de hospedaje, alimentación, transporte, recreación y de contacto con el entorno, bajo condiciones que garanticen su bienestar, trato digno, seguridad y respeto al entorno.

Dijo que el argumento de fondo es sólido y la Constitución de la Ciudad de México ya reconoce a los animales como seres sintientes con derecho a protección, pero la legislación de turismo nunca se actualizó para reflejar eso. Esa contradicción deja a negocios y autoridades sin criterios claros, lo que en la práctica significa que cada uno hace lo que puede, o lo que le conviene.

Ledesma Alpízar expuso que hay también una razón económica que no se puede ignorar. Los viajeros con mascotas tienden a gastar más y a buscar servicios especializados. Reconocerlo en la ley no es solo un gesto simbólico sino abrir la puerta a que la gran urbe pueda promover activamente ese segmento, atraer nuevos visitantes y competir de igual a igual con destinos que ya lo hacen.

Mencionó que existe una razón social profundamente progresista y de vanguardia, que por supuesto ya es una realidad en la capital del país, las familias han cambiado y dentro de ellas, la denominada multiespecie, cobra fuerza y relevancia, porque ya más jóvenes deciden no tener hijos, y a su vez quieren incorporar al seno familiar la compañía de seres sintientes.

Refirió que también está por atender, el tema ambiental que suele pasarse por alto en estas discusiones. Sin regulación, la convivencia entre turistas con mascotas y espacios naturales puede generar problemas reales: ecosistemas alterados, conflictos en parques, situaciones de riesgo. Un marco legal permite anticiparse a eso y establecer reglas según el contexto.

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