Consejo económico alemán rebaja previsiones de crecimiento por impacto de precios de la energía
Rebeca Marín
El Consejo Alemán de Expertos Económicos rebajó el miércoles sus previsiones de crecimiento para la mayor economía de Europa, al considerar el impacto del conflicto en Medio Oriente, el aumento de los precios de la energía y la política comercial de Estados Unidos.
Los economistas esperan ahora un crecimiento de 0.5 por ciento este año, por debajo de la previsión de 0.9 por ciento realizada en noviembre, de acuerdo con su informe de primavera presentado al gobierno. Para 2027, el panel prevé un crecimiento de 0.8 por ciento.
El Ministerio de Economía rebajó en abril sus previsiones de crecimiento para 2026 y 2027 y elevó la de inflación. El gobierno espera ahora un crecimiento de 0.5 por ciento para 2026, frente a una previsión anterior de uno por ciento, y ha rebajado sus perspectivas de crecimiento para 2027 de 1.3 a 0.9 por ciento.
El aumento de los precios de la energía está reduciendo el poder adquisitivo de los hogares y lastrando el consumo, según los economistas. Se espera que la inflación promedie 3 por ciento en 2026, frente a 2.2 por ciento de 2025, antes de moderarse a 2.8 por ciento en 2027.
En un escenario de riesgo en el que los precios del petróleo suban a 120 dólares por barril y se mantengan elevados hasta octubre de 2026, los asesores señalaron que el crecimiento alemán podría desacelerarse a 0.2 por ciento en 2026 y 0.5 por ciento en 2027, mientras que la inflación repuntaría a 3.5 por ciento en 2026 y se mantendría en 3.2 por ciento en 2027.
La tradicional fortaleza exterior de Alemania se está debilitando: se prevé que el superávit por cuenta corriente caiga de casi 6 por ciento del producto interno bruto (PIB) en 2024 a alrededor de 3 por ciento en 2027, un “dramático deterioro en un periodo de tiempo muy breve”, señaló el miembro del consejo Gabriel Felbermayr.
La creciente competencia de los proveedores chinos en los sectores de exportación tradicionales de Alemania, como la ingeniería mecánica, es claramente visible, señaló Felbermayr, quien indicó que “esto supone una pesada carga para la industria alemana tanto en el mercado nacional como en los mercados de terceros”. El consejo también advirtió que la prolongada debilidad económica de Alemania refleja problemas estructurales, entre ellos una menor competitividad industrial y presiones demográficas. “La debilidad de la economía alemana, que persiste desde hace siete años, no es solo cíclica, sino que también tiene causas estructurales”, afirmó Veronika Grimm, otra integrante del consejo.

