Enfrentan a Aleida Alavez por pintar murales comunitarios en Teotongo
Martín Aguilar
La decisión de borrar y cubrir con pintura color guinda los murales comunitarios de Los Arcos de San Miguel Teotongo desató una fuerte protesta contra la alcaldesa de Iztapalapa, Aleida Alavez, quien fue encarada por decenas de vecinos que consideran la intervención un ataque directo a la identidad, la historia y el patrimonio cultural de su comunidad.
Los locatarios denunciaron que, mientras se manifestaban pacíficamente, fueron confrontados por personas a quienes identificaron como grupos de choque. Aseguran que les arrebataron las pancartas con las que protestaban y que varios manifestantes, entre ellos adultos mayores, fueron golpeados durante los empujones.
La alcaldesa defendió la intervención al asegurar que los murales requerían una remodelación porque se encontraban vandalizados y que los trabajos buscaban recuperar el espacio público.Sin embargo, su explicación no convenció a los habitantes.
Mientras Aleida Alavez permanecía en la Plaza Cívica Emiliano Zapata, decenas de vecinos comenzaron a gritarle reclamos por el borrado de los murales y por lo que califican como el abandono de diversas colonias de la alcaldía. Al mismo tiempo, personas que acompañaban a la funcionaria e integrantes de la alcaldía intentaban acallar las protestas lanzando porras en su apoyo. A pesar de ello, las consignas de los inconformes terminaron por imponerse.
La tensión fue creciendo conforme avanzaban los minutos. Vecinos de todas las edades, incluidos niños, mujeres y personas de la tercera edad, caminaban e incluso corrían detrás del grupo que escoltaba a la alcaldesa para intentar alcanzarla y exigirle que escuchara sus demandas. Finalmente, personal de la alcaldía la retiró rápidamente del lugar ante el ambiente de confrontación.
En uno de los videos captados durante los hechos se observa a una mujer quien también se retira junto con el grupo que acompañaba a la alcaldesa responder a los manifestantes con la frase:”¡Pídanselo a Clara, chingadamadre!”, mientras continuaban los reclamos.
Los inconformes también recordaron las inundaciones registradas hace unas semanas en la colonia Vicente Guerrero, donde, aseguran, el agua superó el medio metro de altura. Según los vecinos, en aquella ocasión la alcaldesa acudió resguardada por un amplio dispositivo de policías y, en lugar de brindar apoyo inmediato, entregó escobas a los afectados para que ellos mismos retiraron el agua de sus viviendas.
Para los habitantes, la polémica ya dejó de ser por unos murales: afirman que se trata de defender la identidad de una comunidad que, dicen, hoy se siente ignorada y silenciada por las autoridades.

