Vehículo eléctrico Olinia debe cumplir normas para proteger ocupantes y peatones: activistas
Rebeca Marín
Organizaciones de la sociedad civil manifestaron que el vehículo eléctrico Olinia, presentado como una alternativa de movilidad urbana de bajo costo, debe cumplir con estándares mínimos de seguridad vehicular que garanticen la protección de sus ocupantes y de los usuarios más vulnerables de la vía.
El Poder del Consumidor, Latin NCAP y la Coalición Movilidad Segura reconocieron que el proyecto representa una oportunidad para fortalecer la electromovilidad y la innovación tecnológica nacional; sin embargo, advirtieron que la creación de una nueva categoría regulatoria no debe convertirse en una vía para flexibilizar los requisitos de seguridad.
“Tenemos ante nosotros la posibilidad de innovar no sólo desde el diseño vehicular sino también desde el marco regulatorio. Si Olinia es un nuevo inicio para el desarrollo industrial del país, también debe serlo en lo jurídico”, advirtió Stephan Brodziak, coordinador de la campaña de Seguridad Vehicular de El Poder del Consumidor.
En conferencia de prensa, el activista puntualizó que “lo que no puede ocurrir es que Olinia nazca en una zona gris o con estándares inferiores a los indispensables para proteger vidas”.
“Hemos escuchado que, por tratarse de un vehículo con velocidad máxima de 50 km/h y de uso urbano, no se le exigirían los mismos estándares mínimos de seguridad que a otros vehículos ligeros. Ese razonamiento es incompleto. En caso de choque, con un peso bruto vehicular estimado de 1,300 kg y circulando a 50 km/h, aún existe el potencial de provocar lesiones graves o la muerte”, alertó el especialista.
Incluso, señaló que limitando la velocidad máxima a 50 km/h no se elimina la necesidad de frenos antibloqueo (ABS), protección estructural frontal y lateral, cinturones de tres puntos en todas las plazas y tecnologías para prevenir atropellamientos, como el frenado autónomo de emergencia.”
Las organizaciones civiles manifestaron esta preocupación, luego que el responsable del proyecto, Roberto Capuano, planteara desarrollar una nueva Norma Oficial Mexicana distinta de la NOM-194, bajo el argumento de que Olinia será un vehículo urbano con una velocidad máxima de 50 kilómetros por hora y características diferentes a las de los automóviles convencionales.
Las organizaciones señalaron que, aunque el peso estimado de Olinia se encuentra dentro del rango de aplicación de la NOM-194, que regula vehículos de entre 400 y 3,857 kilogramos, la discusión no debe centrarse exclusivamente en esa norma, sino en garantizar que cualquier regulación preserve un nivel adecuado de protección para las personas.
Al advertir que la “seguridad no tiene precio”, la activista Areli Carreón, integrante de la Coalición Movilidad Segura, afirmó que la innovación tecnológica debe ir acompañada de mayores niveles de protección para la población.
“La movilidad sustentable y la seguridad vial no son objetivos contrapuestos; por el contrario, deben avanzar de manera conjunta para garantizar un transporte más limpio, pero también más seguro”, expresó.
Por lo anterior, los activistas solicitaron a las autoridades adecuar los reglamentos de tránsito para definir con claridad dónde podrán circular estos vehículos, qué tipo de licencia requerirán, las condiciones de aseguramiento, placas, inspecciones y las restricciones para vías rápidas y autopistas urbanas.
Destacaron que no se trata de un asunto menor frente a la magnitud de la siniestralidad vial en el país, que cada año cobra la vida de 16 mil personas, mientras que más de 150 personas resultan lesionadas diariamente. Estas cifras, señalaron, evidencian la necesidad de fortalecer las normas de seguridad vehicular.
Entre las medidas mínimas que propusieron incorporar destacan:
Frenos antibloqueo (ABS).
Protección estructural comprobada mediante pruebas de impacto frontal y lateral.
Cinturones de seguridad de tres puntos en todos los asientos.
Bolsas de aire cuando las pruebas de lesiones lo requieran.
Anclajes ISOFIX/LATCH para sistemas de retención infantil.
Sistemas avanzados de asistencia a la conducción, especialmente frenado autónomo de emergencia con detección de peatones y ciclistas.
Además, al tratarse de un vehículo eléctrico, solicitaron incluir requisitos específicos para la seguridad de baterías y sistemas eléctricos, como protección contra choque eléctrico, desconexión automática tras un impacto, prevención de incendios, pruebas de integridad del paquete de baterías y protocolos para rescate y atención de emergencias.
El secretario general de Latin NCAP, Alejandro Furas, recordó que las pruebas realizadas por Euro NCAP y Global NCAP a vehículos ultraligeros demostraron que la velocidad limitada no garantiza por sí sola la seguridad.
“La evidencia fue clara: no basta con limitar la velocidad máxima para asumir que un vehículo es seguro. También se demostró que estos vehículos pueden mejorar su desempeño cuando incorporan elementos básicos de protección, como bolsas de aire y sistemas de retención eficaces”, sostuvo.
Añadió que cualquier regulación mexicana debería exigir pruebas de choque frontal a 50 km/h, además de evaluaciones de impacto lateral e integridad estructural antes de autorizar su comercialización.
Finalmente, las organizaciones hicieron un llamado a la Secretaría de Economía y a las autoridades responsables del proyecto para que cualquier nueva Norma Oficial Mexicana que regule a Olinia establezca un piso mínimo de seguridad alineado con la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial y con las mejores prácticas internacionales, con el fin de proteger a peatones, ciclistas, motociclistas, niñas, niños y ocupantes desde el inicio de la comercialización prevista para 2027.

