COMIR presenta su nueva identidad y proyecta una nueva etapa para la Industria de Reuniones en México
Rebeca Marín
La Industria de reuniones se construye a partir de encuentros, pero su crecimiento depende de lo que sucede después: las alianzas que se forman, el conocimiento que se comparte y las oportunidades que surgen cuando empresas, destinos e instituciones trabajan en conjunto.
Con esa visión, el Consejo Mexicano de la Industria de Reuniones (COMIR) a Industria de reuniones se construye a partir de encuentros, pero su crecimiento depende de lo que sucede después: las alianzas que se forman, el conocimiento que se comparte y las oportunidades que surgen cuando empresas, destinos e instituciones trabajan en conjunto. Con esa visión, el Consejo Mexicano de la Industria de Reuniones (COMIR) inicia una nueva etapa al presentar su identidad gráfica coincidiendo con su décimo aniversario
La renovación busca reflejar una evolución que va más allá de lo visual. El organismo plantea fortalecer su papel como punto de encuentro para los actores del sector, ampliar su representatividad y generar nuevas conexiones que contribuyan al desarrollo de la industria en México.
Bajo el concepto COMIR. Conectando a la industria de eventos, la nueva identidad parte de una idea central: reunir es importante, pero conectar es lo que genera valor a largo plazo.
El rediseño de COMIR se articula en torno a tres conceptos: conectar, fusionar y vincular. Cada uno representa una forma de impulsar la colaboración entre asociaciones, empresas, destinos e instituciones.
Conectar significa acercar a los actores de la Industria para abrir oportunidades y fortalecer relaciones; fusionar busca integrar conocimientos, experiencias y perspectivas; mientras que vincular representa la construcción de puentes entre sectores y organizaciones para desarrollar alianzas.
Estos conceptos se traducen visualmente en nodos que simbolizan los puntos de encuentro y la convergencia de distintas perspectivas. La identidad cromática también refuerza el mensaje: el gris representa solidez institucional; el azul, confianza y diálogo; y el rojo, dinamismo y capacidad de impulsar cambios.
Para Luis Díaz Pascual, presidente de COMIR, esta evolución responde a la necesidad de preparar al organismo para los desafíos de la siguiente década.
«Queremos un COMIR más cercano, más abierto, más representativo y con mayor capacidad para conectar a quienes formamos parte de esta gran cadena de valor», señaló.
La renovación ocurre en un contexto en el que la industria de reuniones mantiene una participación relevante en la economía mexicana. De acuerdo con las cifras sectoriales citadas por COMIR, la actividad representa aproximadamente el 1.84% del producto interno bruto (PIB) nacional, comprende alrededor de 366 mil eventos al año y genera más de un millón de empleos directos e indirectos.
Estas cifras dimensionan el papel de un sector que conecta negocios, inversión, conocimiento, turismo y desarrollo regional. También refuerzan la importancia de contar con una representación capaz de articular intereses, promover la colaboración y fortalecer la competitividad de sus integrantes.
En este escenario, COMIR busca consolidar su función como interlocutor de la industria ante autoridades, organismos empresariales y otros actores estratégicos, al tiempo que impulsa una agenda compartida para el crecimiento del sector.
La visión de COMIR también pone el foco en quienes construirán la siguiente etapa de la industria. Como parte de esta apuesta, el organismo impulsa CONECTA COMIR, el Congreso Universitario de la Industria de Reuniones, que se realizará los días 26 y 27 de febrero de 2027.
La iniciativa busca acercar a estudiantes universitarios al sector, facilitar el intercambio con profesionales y mostrar las oportunidades de desarrollo que existen en la organización de congresos, convenciones, exposiciones y otros eventos de negocios.
El encuentro representa una apuesta por el talento joven y por la incorporación de nuevas ideas, perspectivas y liderazgos. Además, responde a la necesidad de dar continuidad a una industria que requiere profesionales preparados para adaptarse a los cambios tecnológicos, económicos y sociales.
La conexión entre generaciones se convierte así en parte de una estrategia más amplia: aprovechar la experiencia acumulada sin dejar de abrir espacios a quienes comienzan su trayectoria profesional
La colaboración también se refleja en el crecimiento de la red de COMIR. Actualmente, el organismo reúne a 17 asociaciones nacionales y regionales, a las que se incorpora Vive Puebla como miembro reciente.
Asimismo, la Oficina de Convenciones y Visitantes de Chiapas (OCV Chiapas) se suma como nuevo Destination Partner, fortaleciendo la vinculación del Consejo con los destinos mexicanos y ampliando las oportunidades para promover su infraestructura y oferta para congresos, convenciones, exposiciones y otros encuentros profesionales.
Estas incorporaciones amplían la diversidad de voces dentro del organismo y refuerzan la conexión entre asociaciones, destinos y los diferentes integrantes de la cadena de valor.
Para la industria, esta articulación permite generar espacios de colaboracióncompartir experiencias e identificar oportunidades que difícilmente podrían desarrollarse de manera aislada.
La nueva identidad representa un punto de partida para la siguiente década de COMIR. Más que renovar su imagen, el organismo busca fortalecer la manera en que se relaciona con sus miembros, aliados y otros actores que participan en el desarrollo de la industria de reuniones.
Como señala Luis Díaz Pascual, los grandes retos del sector requieren una agenda común que integre asociaciones, destinos, empresas, instituciones, academia, autoridades y nuevas generaciones.
Con una red fortalecida, nuevas iniciativas de vinculación y una identidad centrada en la colaboración, COMIR proyecta una industria más articulada y preparada para el futuro.
Porque el valor de los eventos no termina cuando concluyen: permanecen en las relaciones, los conocimientos, los negocios y las oportunidades que hacen posibles.


