Cuauhtémoc Cárdenas, el último caudillo de la izquierda mexicana
Martín Aguilar
Cuauhtémoc Cárdenas fue una de las figuras centrales de la izquierda mexicana y un protagonista de la transformación política del país. En 1987 impulsó, junto con otros dirigentes, la Corriente Democrática dentro del PRI, movimiento que cuestionó al partido y abrió paso a una nueva alternativa política. Un año después encabezó la candidatura presidencial del Frente Democrático Nacional y, en 1989, participó en la fundación del Partido de la Revolución Democrática (PRD).
Su trayectoria también incluye el gobierno de Michoacán y la Jefatura de Gobierno del entonces Distrito Federal, cargo al que llegó en 1997 como el primer mandatario capitalino elegido por voto popular. Fue candidato presidencial en tres ocasiones, en 1988, 1994 y 2000, y dedicó buena parte de su vida pública a defender la democratización del país, la soberanía nacional y la justicia social.
Aunque dejó el PRD en 2014, su influencia trascendió las siglas partidistas. Su legado forma parte de la historia de la oposición al sistema político priista y de la apertura democrática que transformó la competencia por el poder en México.
Cárdenas fue tres veces candidato a la Presidencia de la República y una figura central de la transición democrática de México.
Hijo del expresidente Lázaro Cárdenas del Río e ingeniero civil de profesión, Cuauhtémoc Cárdenas encabezó la ruptura más importante del PRI en la década de las ochenta.
Además, se convirtió en el principal candidato opositor, en la polémica elección presidencial de 1988, marcada por denuncias de fraude electoral.
Nació el 1 de mayo de 1934, en la Ciudad de México, Cárdenas fue hijo del General Lázaro Cárdenas del Río y de Amalia Solórzano Bravo.
Estudio Ingeniera Civil en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), al tiempo que desarrolló parte de su carrera profesional en proyectos de infraestructura y desarrollo regional.
Previo a convertirse en uno de los principales dirigentes de la oposición, ocupo diferentes cargos dentro del PRI y en la administración pública federal.
Entre 1976 y 1980 fue senador por Michoacán, y de 1980 a 1986 ocupó la gubernatura de ese estado. Desde esa posición comenzó a consolidar una corriente política crítica de las decisiones económicas y de los mecanismos de sucesión presidencial del partido gobernante.
Junto con Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez y otros dirigentes, impulsó en 1986 la Corriente Democrática del PRI. La agrupación exigía mayor apertura en la selección de candidatos y cuestionaba la conducción económica del gobierno federal.
La ruptura se precipitó con la designación de Carlos Salinas de Gortari como candidato presidencial del PRI para las elecciones de 1988. Cárdenas encabezó entonces el Frente Democrático Nacional, una coalición que reunió a organizaciones de izquierda, partidos opositores y antiguos militantes priistas.
No obstante, los comicios del 6 de julio de 1988 se convirtieron en uno de los episodios más controvertidos de la historia política mexicana. Las fallas del sistema de cómputo y las denuncias de fraude acompañaron el triunfo oficial de Salinas de Gortari.
Cárdenas desconoció la limpieza del proceso y encabezó movilizaciones en defensa del voto. Estas protestas contribuyeron a impulsar cambios en el sistema electoral y a reorganizar a la oposición.
Un año después, en 1989, participó en la fundación del PRD, partido del que fue presidente hasta 1993 y que, eventualmente, se convirtió en una de las principales fuerzas de izquierda de México.
Cárdenas buscó nuevamente la presidencia en 1994, cuando Ernesto Zedillo lo derrotó, y en 2000, año en que Vicente Fox logró la alternancia presidencial tras siete décadas de gobiernos encabezados por el PRI y sus antecesores.
Pese a las derrotas en su búsqueda de la presidencia, uno de los principales triunfos electorales de Cárdenas ocurrió en 1997, cuando salió victorioso en la primera elección popular para encabezar el gobierno del Distrito Federal, cuyo titular había sido designado hasta entonces por el presidente de la República.
La victoria de Cárdenas abrió una nueva etapa política en la capital, que desde entonces ha sido gobernada por fuerzas de izquierda.
Asumió el cargo en diciembre de 1997 y lo dejó en septiembre de 1999 para preparar su tercera candidatura presidencial.
Después de las elecciones de 2000, Cárdenas mantuvo su actividad política como promotor de propuestas de desarrollo nacional, defensor de la soberanía energética y participante en debates sobre la democracia y las instituciones públicas.
En noviembre de 2014 renunció al PRD, partido que había contribuido a fundar 25 años antes. La salida ocurrió en medio de diferencias con la dirigencia del partido y de la crisis política provocada por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
Un punto que no se puede dejar de destacar, es que a lo largo de su trayectoria defendió la participación del Estado en sectores estratégicos, primordialmente en la industria petrolera, cuya nacionalización fue decretada por su padre en marzo de 1938.
Nunca dejó de ser un hombre que defendió sus ideales, ya que también cuestionó las políticas económicas de distintos gobiernos y participó en movimientos de defensa del petróleo frente a las reformas que permitieron una mayor participación privada en el sector energético.
En 2011, el Senado de la República le otorgó la Medalla Belisario Domínguez, en reconocimiento a su trayectoria y aportaciones a la vida pública.
Entre sus libros se encuentran Sobre mis pasos, Cárdenas por Cárdenas y Por una democracia progresista. En estas obras abordó su trayectoria política, la historia de México y sus propuestas para el desarrollo nacional.
Aunque su trayectoria política es lo que más llama la atención, Cuauhtémoc Cárdenas también formó una familia junto a Celeste Batel, que inició en 1963 y se prolongó hasta la muerte de ella, en 2021.
Con Batel, el tres veces candidato presidencial tuvo tres hijos:
Lázaro Cárdenas Batel.
Cuauhtémoc Cárdenas Batel.
Camila Cárdenas Batel.

